Publicado: 19 días atrás

Las luces del Athletic en el Reino de León

El Athletic salió vivo de León. Los leones sacaron de forma agónica el billete para los cuartos de final de la Copa. Las cosas se complicaron con la expulsión de Aitor Paredes al comienzo del segundo tiempo, pero el equipo rojiblanco logró marcar el gol del triunfo al final de la primera parte de la prórroga por mediación de Unai Gómez.

Los leones necesitaban reencontrarse consigo mismos tras la debacle sufrida en Arabia Saudí ante el Barça. El equipo mejoró pero no lo suficiente para hacer frente a compromisos muy importantes como los que llegan en apenas unos días, dos de Liga frente a Mallorca y Sevilla y sobre todo la cita de Champions a todo o nada contra el Atalanta en Bergamo.

El partido tuvo cosas positivas -las luces del Reino de León- pero también sombras. Aquí van las primeras. Los rojiblancos supieron reaccionar a cada uno de los tres goles que marcó la Cultural Leonesa en la primera mitad. Guruzeta equilibró los dos primeros anotados por Calero, el jugador más destacado en el bando local. El donostiarra hizo el 1-1 nueve minutos después del primer tanto de la noche y necesitó el mismo tiempo para hacer el 2-2. Rubén Sobrino marcó de penalti el 3-2 en el 41’ tras una mano de Vivian y Sancet puso el empate, también desde los once metros, en el 45+2.

Así se llegó al descanso. Valverde debió echar una buena reprimenda en el vestuario porque tras la reanudación el equipo controló mucho más el partido, pero todo se volvió a torcer con la expulsión de Paredes nada más comenzar el segundo periodo (56’). Aquí llegó otra de las facetas a destacar. El conjunto de Valverde supo resistir con uno menos durante 73 minutos (38 minutos del tiempo reglamentario contando el descuento) y 35 de la prórroga. Yuri entró en lugar de Galarreta y pasó a ejercer de central junto a Vivian con Lekue manteniéndose en su posición inicial de lateral izquierdo.

La tercera faceta positiva en el campo leonés lleva el nombre de Nico Williams y Gorka Guruzeta. El extremo no está al nivel de la pasada temporada, pero nadie puede poner en duda su esfuerzo y la aportación al grupo. El navarro se echó el equipo a la espalda para convertirse en uno de los más destacados. Además, provocó los dos penaltis decisivos del partido, el que marcó Sancet y que sirvió para poner el 3-3 justo antes del descanso y el que metió Unai Gómez al final de la primera parte del tiempo extra que valió el billete a los cuartos de final. Se le vio exhausto de tanto correr, pero aguantó hasta el final.

El delantero donostiarra marcó las dos primeras dianas con dos buenos remates, ambos dándose la vuelta. Tuvo la efectividad que se ha echado en falta en otras ocasiones. Ya suma siete tantos en la temporada, tres en Champions, dos en Liga y otros tantos en el torneo del KO.

La mano de Valverde también se hizo notar. El entrenador sacó una alineación absolutamente titular, excepto en la portería -Padilla por Unai Simón- y después acertó en los cambios. Areso aportó energía al lateral derecho, Robert Navarro dejó muestras de su gran calidad e Izeta dio nervio en ataque, pero el más decisivo fue Unai Gómez. El de Bermeo salió en el minuto 68 en lugar de Sancet y se convirtió en un hombre clave para ganar el partido. Hizo la jugada del 3-4, con una gran arrancada por la banda derecha y mejor recorte hacia dentro para estrellar la pelota en el palo izquierdo de meta de Bañuz. El rechace lo recogió Nico Williams, que fue objeto de falta dentro del área con un pisotón de Yayo. Unai fue el elegido por Valverde para lanzar la pena máxima. El meta local adivinó la trayectoria del balón, pero su disparo raso pegado a la madera entró para hacer el gol definitivo. Los leones volvieron a resistir en la segunda parte del tiempo extra para firmar así un final feliz en un partido loco.

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