El Aston Villa volvió a la senda de la victoria ante el Lille (0-1) en la ida de los octavos de final de la Europa League y dejó atrás una dinámica negativa de cuatro partidos consecutivos sin ganar. Le bastó al conjunto inglés con el solitario gol de Ollie Watkins de vaselina, gracias a un gran remate de cabeza, para tomar ventaja de cara al duelo de vuelta que se disputará el próximo jueves 19 de marzo en Villa Park por una plaza en cuartos.
Dicen que en una temporada un equipo pasa por distintos momentos de forma. A inicio de curso, el Aston Villa volaba y se peleaba con Arsenal y Manchester City por el liderato de la Premier. Ahora, se conformará con acabar entre los cinco primeros y llegar lejos en la Europa League. Ante el Lille, los de Emery arrancaron con muchos problemas para generar peligro sobre la portería defendida por Özer. Poco a poco, con el paso de los minutos, se adueñaron de la posesión de la pelota y llegaron los primeros acercamientos.
Casi cumplida la media hora de juego, un centro de Onana hacia Watkins lo mandó a córner el ex del Real Betis Aïsa Mandi con un corte providencial cuando el delantero inglés ya se preparaba para empujar el balón al fondo de la red. Se salvaron los franceses, que antes del descanso solo amenazaron al Dibu Martínez en un cabezazo de Olivier Giroud que se paseó por el área sin encontrar rematador. Un tiro cerquita del palo de Morgan Rogers al filo del descanso cerró un primer tiempo en el que ambos equipos priorizaron no encajar.
Tras el paso por vestuarios y después de varios minutos de tanteo, el duelo pasó de un posible 1-0 de Giroud al 0-1 de Ollie Watkins. El delantero francés del Lille tuvo de cabeza el gol, pero no dirigió bien su remate y el Dibu atrapó. En la jugada posterior, el ariete inglés sí definió bien ante Özer en una acción de puro fútbol inglés. Konsa mandó un balón en largo, prolongó con la testa Emi Buendia y Watkins hizo el resto con un testarazo de vaselina para adelantar a los ingleses.
El hoy ariete titular del Villa reclamó un penalti de Özer después de regatearle y caer al suelo, pero el árbitro no señaló la pena máxima pese a la insistencia del jugador. Con resultado adverso, el Lille dio un paso adelante en el tramo final y a falta de quince minutos para el término de los noventa minutos, un tiro de rosca de Matías Fernández obligó a lucirse al Dibu. Los tímidos acercamientos de los franceses no fueron más allá y el equipo dirigido por Emery volvió a la senda de la victoria para llegar con una mínima ventaja al duelo de vuelta del próximo jueves.