Un solitario tanto de Boga le valió a la Juventus de Turín para imponerse al Udinese y aguantar las distancias con el Nápoles, que remontó al Lecce.
Un guion de duelo de los 'bianconeri' que se viene repitiendo a lo largo de toda la temporada. No juega mal, pero no tiene nada de pegada mientras se espera que vuelva Vlahovic cuanto antes, por la necesidad de un rematador.
Yildiz volvió a liderar una vez más a la Juventus, que contó con el apoyo de un hiperactivo Coinceiçao por la banda contraria y una sociedad con Boga que, en esta ocasión, ofreció cosas interesantes. Pero casi todo pasa por la estrella turca y el buen inicio de la Juve, que contó con muchas oportunidades, lo hizo valioso con una gran jugada. Desmarque al espacio, aguantó con el cuerpo a su par y le regaló el tanto a Boga pasada la media hora de partido (37') y después de mucho insistir.
No había hecho nada el Udinese. Atta fue el único que probó en un par de intentonas que no inquietaron lo más mínimo a Mattia Perin, que fue prácticamente un espectador más. De hecho, su ocasión de mayor peligro llegó tras el descanso. Se despistó la zaga de la 'vecchia signora' y Ekkelenkamp la tuvo en el punto de penalti, pero le pegó desviado con todo a favor.
Fue capaz de rehacerse de ese aviso la Juventus, que mantuvo el mismo guion. Muchas llegadas, pero nada de pegada. Y encima, en la que entró, no valió. Conceiçao encontró un merecido tanto en un remate rápido pero que no valió por fuera de juego posicional de Koopmeiners, visto mediante VAR. Insistió hasta el final el equipo de Spalletti, que por fortuna hizo valer el tanto de Boga para sumar tres puntos importantes.