La sanción histórica al Chelsea, que deberá de pagar 12'5 millones de euros por sus irregularidades financieras, está trayendo cola. Ahora es el gobierno británico el que demandará a Abramovic, el propietario del club cuando se cometieron dichas irregularidades.
El mandatario de los 'blues' estuvo en el club desde el año 2003 hasta el 2022 y su estancia en el club coincide con la época más dorada de la historia del equipo londinense. En ese periodo consiguieron levantar dos Champions League, título que hasta la llegada del empresario ruso jamás habían levantado.
No obstante, dichos títulos, como otros logros deportivos, han quedado manchados por las irregularidades que cometió el club, algunas de estas relacionadas con pagos ocultos a algunos jugadores como Hazard, Willian, Eto'o, Fàbregas o Diego Costa. Dichos pagos ocultos se comprenden entre los años 2011 y 2018, que ascienden a 47, 5 millones de libras.
Pero, en este caso, la demanda del gobierno británico se debe a que Abramovic no cumplió con el pago de 2'8 millones de euros que prometió destinar a la guerra de Ucrania después de vender el club. Dicha donación tenía como fecha límite el pasado 17 de marzo, pero el ex mandatario de los 'blues' no cumplió con el plazo establecido.
Por ello, el gobierno británico ya ha declarado que la situación está en manos de sus abogados, que buscarán resolver la situación en los tribunales. Veremos cómo termina todo esto, pero lo más seguro es que los abogados de los máximos mandatarios del gobierno del Reino Unido lleven a juicio a Abramovic.