No cesa el gafe del RCD Espanyol, incapaz de ganar en un año 2026 que ya va por su cuarto mes. Ocho derrotas y cinco empates es el pobre bagaje del cuadro perico, sostenido en La Cartuja por un Dmitrovic que, al menos, volvió a dejar su portería a cero 112 días después (0-0).
De entrada, Manolo optó por devolverle la titularidad a Pol y Roberto, quedándose en el banquillo Terrats y Kike García. “Queríamos tener tres medios por el tipo de rival”, explicó el técnico lucense en la previa. Un Betis que, sin Isco ni Lo Celso, salió con Fornals por delante de Amrabat y Altimira.
Alan Pace, en el palco
En la grada, la siempre ilustre presencia del presidente espanyolista Alan Pace, visitante por segunda vez desde su toma de posesión (también estuvo en Elche). Ya sobre el verde, la sensación de que ambos equipos salieron algo agarrotados por sus últimos resultados.
Un frentazo de Diego Llorente, tras una acción a balón parado que despertó viejos fantasmas en el Espanyol, fue de lo poco destacable en un primer tramo de tanteo roto a la media hora. Cucho encontró a Bellerín a la espalda de Dolan y Ruibal, a bocajarro y con la única oposición de Dmitrovic, tiró al muñeco.
Sin quitarle mérito, ni mucho menos, al portero serbio, opositando de nuevo a la mejor parada del mes (ya tuvo ese honor en marzo). De hecho, el ex del Sevilla tuvo que multiplicarse en los instantes posteriores: primero tras un fallo suyo con los pies, bien solventado por él mismo frente a Antony, y después con una mano derecha salvadora a remate de Alti, en una acción que de haber acabado en la red debería haberse revisado por posible mano.
Por parte visitante, algún fogonazo del siempre imprevisible Ngonge y poco más. Viendo que la dinámica no cambiaba en la reanudación, Manolo no tardó en echar mano de Kike García, autor de un ‘hat-trick’ en su última visita al Betis (todavía como jugador del Alavés).
Riedel se pierde el derbi
Precisamente de las botas del delantero conquense nació el primer disparo entre los tres palos del Espanyol, obra de Expósito en el 65’. Un oasis en la nada blanquiazul. Poco después, Pellegrini dio entrada a un Abde que no tardó en forzar la amarilla de Riedel, baja para el derbi por acumulación de tarjetas.
Le sentaron mejor los cambios al Betis, ya que Pablo García, relevo de Bellerín (o Alti) en el 75’, tuvo la más clara del segundo tiempo tras un saque de esquina forzado por Chimy Ávila, otro que entró de refresco. Se topó con el travesaño el canterano, muy cerca de estrenar su casillero goleador en Primera División.