El Andorra cuestiona la ampliación del acta arbitral de Alonso de Ena Wolf, en la que se describen presuntos incidentes graves tras el partido ante el Albacete. Según ha podido saber 'Altaveu', el club niega la versión de los árbitros, asegura que hay muchas cosas que no son verdad y ha solicitado las imágenes de seguridad del estadio y del parking para contrastar los hechos.
La ampliación del acta habría sido redactada una vez la tripleta arbitral ya se encontraba fuera del país. Los árbitros se detuvieron en la rotonda de Valls de Valira, tras cruzar la frontera, para completar conjuntamente el documento después de ver cómo Gerard Piqué optaba por exponer al colegiado en redes sociales.
En este contexto, y siempre según fuentes testimoniales, el club tricolor sostiene que el contenido del anexo “no se ajusta a la realidad” y que incluye afirmaciones que no son ciertas, con la sensación de que se han tergiversado los hechos y perjudicado la imagen de los dirigentes.
Con este objetivo, la entidad ha solicitado las imágenes de las cámaras de seguridad tanto del interior del estadio como de la zona del parking, con la voluntad de comprobar las acusaciones y poder verificar qué ocurrió realmente una vez finalizado el partido.
En cuanto a los hechos más graves descritos en el acta, el club desmiente algunos de los puntos clave. Según estas mismas fuentes, el director general, Jaume Nogués, en ningún caso pronunció ninguna frase relacionada con desear un accidente a los árbitros. También rechazan que el presidente Ferran Vilaseca levantara el brazo o el puño con intención de agredir, tal y como recoge el documento arbitral.
Además, se defiende el papel del delegado Cristian Lanzarote, a quien el acta atribuye haber incrementado la tensión. Según la versión del club, su actuación fue justamente la contraria: intentar rebajar el conflicto y apartar a los implicados para evitar que la situación fuera a más.
Con este posicionamiento, el Andorra se prepara para defender su versión ante los órganos disciplinarios, en un caso que sigue creciendo en tensión y que podría tener, la próxima semana, consecuencias importantes tanto a nivel deportivo como institucional.
El precedente
La actual controversia con Alonso de Ena Wolf no es un caso aislado. De hecho, según los datos recientes, el Andorra solo ha perdido dos de los últimos doce partidos disputados… y casualmente ambos han sido con este mismo colegiado.
Uno de los precedentes más recientes es el empate ante el Mirandés (1-1), un duelo que ya terminó rodeado de polémica tanto dentro como fuera del terreno de juego. En aquel partido, el árbitro reflejó en el acta incidentes en el túnel de vestuarios con protagonismo de Jaume Nogués, Gerard Piqué y Carles Manso, entonces ‘team manager’ del club. Más allá de los hechos posteriores, el foco se puso en la actuación arbitral durante el encuentro, especialmente en el tiempo añadido. Los cuatro minutos de descuento generaron incredulidad en Encamp, tras un tramo final marcado por las constantes interrupciones del Mirandés.
El entonces técnico tricolor, Ibai Gómez, se mostró especialmente crítico: “No entiendo cómo solo añade cuatro minutos cuando el portero ha perdido seis él solo”. La respuesta arbitral le dejó aún más sorprendido: “Me dijo que el descuento lo da el VAR, y me quedé perplejo”. Un episodio que ya dejó un fuerte malestar en el club y que, con los hechos recientes, refuerza la tensión acumulada entre el FC Andorra y el colegiado aragonés.