Tercera vez que el Málaga gana a UD Las Palmas a cero goles. El Málaga ha dado un paso de gigante hacia la final del playoff de ascenso a Primera División tras imponerse por 0-1 a la UD Las Palmas en el Estadio de Gran Canaria. En una noche cargada de tensión, el conjunto dirigido por Juanfran Funes supo leer el guion de un partido que, lejos de las estéticas ambiciones locales, se resolvió por la capacidad de supervivencia y el acierto táctico de los visitantes. La eliminatoria queda ahora vista para sentencia en la vuelta, dejando a los isleños con la urgencia de reaccionar lejos de su feudo.
Horkas. La primera mitad se desarrolló bajo un pulso táctico constante en el que ninguno de los dos equipos logró imponer su autoridad absoluta. La UD Las Palmas intentó, mediante la posesión del balón, controlar el ritmo del encuentro, pero el Málaga se mostró como un bloque sólido, incómodo y extremadamente peligroso en cada recuperación.
Los andaluces avisaron pronto con internadas constantes de Chupe y las incursiones de Puga por el carril diestro, obligando a Horkas a intervenir hasta en tres ocasiones antes del descanso. El conjunto insular, falto de esa chispa necesaria en el último tercio, se fue a los vestuarios sin encontrar el camino hacia la meta de Alfonso Herrero, en un primer acto donde el VAR desestimó un posible penalti sobre Carlos Dotor que generó dudas en el bando visitante.
El segundo acto comenzó con una UD Las Palmas mucho más decidida, intentando embotellar al rival y forzar el error. La intensidad de los pupilos de Luis García subió enteros, pero el Málaga mantuvo el orden, superando con entereza el contratiempo físico que obligó a Galilea a abandonar el terreno de juego.
Cuando más parecía dominar el cuadro local, llegó la jugada que cambiaría el destino de la noche. En el minuto 57, una combinación de alta precisión entre Dani Lorenzo y Larrubia descosió el entramado defensivo amarillo. Tras un remate en semifallo de Chupe, el esférico le cayó a un Dani Lorenzo que, con un taconazo magistral, habilitó a Larrubia para que este batiera a Horkas a placer.
El gol fue un mazazo psicológico para Las Palmas, que vio cómo su plan inicial de partido se desmoronaba ante un rival que no le perdió la cara al choque. Luis García buscó aire fresco en el banquillo dando entrada a hombres como Jonathan Viera e Iker Bravo, tratando de imprimir mayor verticalidad al ataque. Sin embargo, el Málaga cerró filas con una disciplina férrea.
Larrubia, además de ejercer de verdugo en ataque, protagonizó una acción defensiva sensacional en el minuto 84, rebañándole el cuero a Estanis Pedrola cuando este se disponía a disparar, una jugada que simbolizó el compromiso absoluto del bloque boquerón.
El tramo final del encuentro fue un ejercicio de asedio inútil por parte de los locales. El Estadio de Gran Canaria empujó con fuerza, pero la falta de precisión en los metros finales condenó a los amarillos.
Frustración amarilla. ocasión más clara para igualar el marcador llegó en el minuto 90, cuando Brasanac se quedó solo ante Horkas tras una gran combinación malagueña, pero el guardameta local se hizo gigante para evitar el segundo. Poco después, un disparo lejano de Kirian que se marchó alto terminó por certificar la frustración de una UD Las Palmas que ve cómo el sueño de Primera se le complica seriamente.
El Málaga celebra una victoria de oficio, nacida de la solidez grupal y de una lectura magistral de las transiciones. Funes ha logrado armar un bloque competitivo que sabe sufrir y golpear en el momento exacto, mientras que Luis García tiene por delante una semana de trabajo intenso para corregir los desajustes defensivos que tanto castigaron a los suyos en la noche de este domingo en Gran Canaria.
Con el 0-1 en el marcador, el choque de vuelta en tierras malagueñas dictará sentencia sobre quién es el equipo que merece alcanzar la final por el ascenso. La eliminatoria está viva, pero el Málaga tiene ahora la llave de la misma.