El Eibar se llevó el encuentro amistoso ante el Sanse gracias a un tanto de Bautista desde el punto de penalti cuando la colegiada estaba a punto de señalar el camino a vestuarios. Los locales, damnificados por el gran número de futbolistas del filial que hacen la pretemporada con el primer equipo, presentaron un elenco muy joven que fue superado en varios tramos, sobre todo de la segunda mitad.
El Sanse, plagado de bajas por la convocatoria de multitud de jugadores con el primer equipo, presentó un once de circunstancias con Carbonell, Gorosabel y Mariezkurrena con únicos habituales en los onces la pasada campaña. Por su parte, Jokin Aranbarri puso en liza una alineación muy titular.
Ambos equipos compartieron la posesión del balón en la primera fase, sin llegar a concretar ninguna ocasión clara. La primera llegó en el 22' , tras una jugada por la derecha del Eibar, que acabó en las botas de Adu Ares después de un despeje errado de Tomy Carbonell, al que no se le vio demasiado fino en los primeros compases de juego. El extremo lanzó cruzado raso y Olasagasti sacó una buena mano.
Probaron suerte instantes después Gorosabel mediante una chilena a la salida de un córner que se marchó alta y Mariezkurrena con un disparo cruzado que sacó Magunagoitia. Respondió de inmediato el Eibar. Primero en el 32' Magunazelaia, que regresaba a casa, pero el disparo picado se marcho por la cepa del poste. Y más tarde en el 38' tras un disparo fuerte de Adu Ares, que aprovechó un 2 para 1 en una jugada de córner para lanzar, pero se volvió a encontrar con la mano de Olasagasti.

Justo antes del descanso llegó el premio para los visitantes. Magunazelaia puso un pase atrás dentro del área. Gorosabel, que iba a tapar, se dejó la mano atrás y la colegiada señaló pena máxima tras el contacto. Bautista, infalible, puso el 1-0 en el 44', resultado con el que se llegó a descanso.
Ansotegi modificó la línea de tres cuartos al descanso, dando entrada a Astiazarán, Naier Ezkerra y Eloy Nebreda. Pero poco cambió en los minutos iniciales: el Eibar, con mayor dominio, siguió atacando mucho más por la izquierda y Adu Ares continuó siendo el más desequilibrante. Los visitantes, que mejoraron con el paso de los minutos, mostraron lógicamente ser un bloque más compacto y unido, a diferencia de un Sanse de circunstancias con muy pocos jugadores del filial.

Viendo que seguía sin funcionar el equipo, optó por abrir una nueva ventana, dando paso a Osazuwa, Eceizabarrena, Agote, Peru Larrañaga, Isasa, Ropero y Oleaga en dos ventanas distintas separadas por 6 minutos. Sin embargo, estos retoques, con pocos futbolistas propios del Sanse, no mejoraron el porvenir del equipo, mucho más falto de vínculo que su rival. Nada más realizarse los cambios llegó un golpeo otra vez de Adu Ares.
A los suplentes del Eibar les tocó entrar en el 71', ya poniendo en liza un equipo mucho más inexperto. Entre ellos, este sí algo más mayor, entró Martón, exrealista, que tuvo dos claras. Una a pase de Pejiño pero la mandó arriba. Y otra delante de Olasagasti, el mejor del partido por parte de los locales.