El Arsenal, vigente subcampeón de la Champions (tras perder por penaltis la final contra el PSG de Luis Enrique), necesitó mucha paciencia este miércoles en el estadio Maradona, pero finalmente Martin Odegaard rompió la muralla en que se había convertido el Nápoles y con su gol dio a los 'gunners' el triunfo en el arranque de la fase liga 2026-27 (0-1).
Fue un partido muy sufrido para los 'gunners', que ya de inicio dominaron en el estadio Maradona. El Nápoles, sin embargo, pareció reaccionar brevemente con algunas llegadas ante David Raya, portero del Arsenal, pero resultó un espejismo. Arteta había hecho algunas rotaciones: dio entrada a Piero Hincapié, Mikel Merino, Eberechi Eze y Viktor Gyökeres en lugar de Riccardo Calafiori, Myles Lewis-Skelly, Christos Tzolis y Kai Havertz.
Los de Arteta recuperaron el mando, pero el Nápoles llevó a cabo un gran trabajo defensivo en el que a menudo participaban prácticamente todos sus jugadores, menos el más avanzado, Rasmus Hojlund. Los londinenses tuvieron ocasiones claras para avanzarse, pero no lo lograron. Les faltaba también precisión.
Las oportunidades más claras de la primera parte las tuvieron Mikel Merino (tras una jugada de Eze, pero Alex Meret, portero del Nápoles, llevó a cabo una gran intervención para desviar el balón) y Bukayo Saka, que también falló en la finalización.

Meret tuvo que retirarse en el descanso por lesión y le sustituyó Vanja Milinkovic-Savic. La segunda parte siguió siendo un monólogo del Arsenal atacando y atacando. Pero no solo es que el Nápoles defendiera bien, es que los 'gunners' seguían mostrándose totalmente imprecisos.

Hasta que Martin Odegaard, capitán del Arsenal y que está sin lugar a dudas en un gran momento de forma, guió a su equipo hacia el triunfo al marcar en el minuto 75. Fue tras una combinación de los 'gunners' en muy poco espacio y, tras una nueva asistencia de Christos Tzolis, Odegaard conectó un buen disparo desde 18 metros que entró en la portería tras pegar en el poste. Tzolis había entrado por Eze.
El Arsenal rozó el segundo, pero Milinkovic-Savic estuvo providencial para su equipo para parar un chut de Madueke, quien no pudo aprovechar el rechace. El meta blocó también el disparo de Tzolis. Kevin de Bruyne creó una buena ocasión para que empatara el Nápoles, pero nadie pudo acudir a rematar. El árbitro anuló un tanto de Kai Havertz.