Una temporada más el Bayern Múnich arranca la Champions League entre los grandes favoritos a coronarse el 5 de junio de 2027, en el Metropolitano, campeón de Europa. El gigante bávaro aspira a alzar la ‘orejona’ por séptima vez y hoy quiere dar el primer paso con su estreno en la fase liga ante el Bodö/Glimt en el Allianz Arena.
Un partido a priori con un pronóstico claro: el Bayern, por historia y potencial, debería sumar los tres puntos ante un rival que participa por segunda vez en la Champions League. Sin embargo, el Bodö/Glimt pasó la pasada temporada, la de su debut, de ser un equipo desconocido a ganarse el respeto del fútbol europeo al derrotar al Manchester City (3-1) y Atlético de Madrid (1-2) en las dos últimas jornadas de la fase liga, eliminar en el playoff al Inter (3-1 en casa y 1-2 en Milán) antes de caer en octavos ante el Sporting, que remontó con un 5-0 el 3-0 que había encajado en Noruega.
Bayern Múnich: Neuer; Laimer, Upamecano, Tah, Davies; Kimmich, Pavlovic; Olise, Saibari, Luis Díaz; Kane
Entrenador: Vincent Kompany
Bodö/Glimt: Haikin; Sjøvold, Nielsen, Bjørtuft, Bjørkan; Auklend, Berg, Brunstad Fet; Blomberg, Helmersen, Hauge
Entrenador: Kjetil Knutsen
Árbitro: Rade Obrenovicč (Eslovenia)
Vincent Kompany, entrenador del Bayern, resumió a la perfección qué representa su rival de hoy: “El Bodo es una historia maravillosa para el fútbol. Cuanto más se analiza ese equipo más claro está que todo tiene sentido. Todos los jugadores corren, todos defienden y presionan. Tienen una idea clara y todos los jugadores la asumen”. El meta y capitán Manuel Neuer incidió en que “nos enfrentamos a un rival fuerte, estamos avisados”.
Kompany también pidió paciencia en relación a Jamal Musiala, que reapareció el sábado en la segunda parte del Schalke-Bayern tras desmayarse en sendos amistosos a mediados de agosto por problemas neurológicos. Precisamente el 0-0 en Gelsenkirchen ha generado algunas dudas en un Bayern que no es líder de la Bundesliga tras 67 jornadas seguidas siéndolo. Serge Gnabry podría entrar en la convocatoria por primera vez tras la grave lesión muscular que sufrió en abril y le impidió jugar el Mundial con la selección alemana.