El entrenador del Elversberg, el equipo de una pequeña localidad alemana del mismo nombre que está revolucionando el fútbol alemán, ha sido autorizado para ocupar el domingo su lugar en el banquillo contra el campeón Bayern Múnich después de que el árbitro admitiera haber cometido un error al expulsarlo el pasado sábado.
Enclavado en una localidad de apenas 13.000 habitantes, el Elversberg ha causado sensación en su histórico debut en la Bundesliga tras vencer a los históricos Bayer Leverkusen (3-2) y Borussia Mönchengladbach (3-4) en las dos primeras jornadas. Con 6 puntos de 6, forma parte de los cuatro equipos que comparten el primer lugar liderados por el Borussia Dortmund, e incluso supera en la tabla al Bayern, con 4 puntos tras ser frenado por el Schalke en la segunda jornada (0-0).

Vincent Wagner, su entrenador, iba a perderse el que posiblemente sea el partido más importante en la historia del club, este domingo contra el Bayern, tras haber sido expulsado por doble amonestación durante el descanso del partido ante el Gladbach.
Pero su sanción de un partido fue revocada hoy tras una apelación después de que el árbitro Martin Petersen reconociera haber cometido un error, algo poco habitual.
Stephan Oberholz, presidente del tribunal de la Federación Alemana de Fútbol, declaró que Petersen admitió haberse equivocado al mostrarle a Wagner una segunda tarjeta amarilla cuando el entrenador se dirigía al terreno de juego durante el descanso. Oberholz precisó que el colegiado reconoció que Wagner no pretendía confrontarlo sino que se dirigía hacia sus propios jugadores.