El próximo domingo 20 de septiembre el Metropolitano vivirá el primer gran derbi de la temporada. El Atlético de Madrid recibe al Real Madrid. Día de cuentas pendientes en el feudo rojiblanco. Siempre las hay. Especialmente desde lo sucedido en dos fechas: el 24 de mayo de 2014 y el 28 de mayo de 2016.
Han pasado más de doce y diez años respectivamente. Y aun así, los colchoneros no perdonan que, en esos dos días negros, el Real Madrid le arrebatara en dos finales de Champions casi consecutivas la opción de alzar su primera orejona. El 89% de los aficionados del Atlético de Madrid señalan la final de Lisboa y la de Milán como la noche europea que, si pudieran, harían desaparecer de la historia. Seguramente también de sus memorias y sus vidas.
El resultado es abrumador. Lo aporta el estudio ‘Amor y Odio en España: el fútbol como religión. Así somos los españoles como tribu futbolera’. Un trabajo impulsado por Betfair que analiza las filias y fobias de los hinchas de Primera División. Y en el caso de los colchoneros, queda claro: pocos resultados los han dejado tan traumatizados como aquellos dos. Especialmente la derrota de Lisboa.

A la pregunta ‘¿Qué resultados de la historia cambiarías?’, el 63% de los aficionados del Atlético responden rotundos que aquella final que los colchoneros perdieron en Portugal gracias, en gran parte, al famoso gol de Sergio Ramos de cabeza en el minuto 93. La segunda respuesta más repetida con un 26% es la final dos años después en Milán, aquella que se consumó en los penaltis. El dato es curioso, porque indica que el impacto de Lisboa es, para los colchoneros, casi tres veces más doloroso de lo que supuso caer en San Siro. Y eso que Lisboa sucedió antes, por lo tanto, con más margen para olvidarlo. Pero no hay manera.
“Con estos datos demostramos que la cicatriz de la herida que dejó la final de Lisboa sigue abierta, aunque hayan pasado 12 años”, comienza a explicar Rosiane Siqueira, Responsable Senior de Relaciones Públicas de Betfair. “Es fácil entender el motivo – continúa-. Esa noche el Atlético rozó con la punta de los dedos ganar su primera Champions y hacerlo, además, ante su eterno rival. No conseguirlo dolió mucho, pero quizá dolió más el cómo se cayó: con un gol en el tiempo añadido que provocó que el resultado final fuera una goleada blanca. De ahí su vigencia”, añade en su análisis.
Así las cosas, este domingo vuelven a enfrentarse sin un título en juego pero por algo casi tan valioso, que es el dominio de la capital al menos por unos meses.