El Bayern Múnich pagó muy caro un 'Klassiker' en el que solo pudo empatar ante el Borussia Dortmund (2-2), que rescató un punto del Allianz Arena gracias a un agónico gol de Fabio Silva en el minuto 89, para mantener así el pulso por el liderato en la Bundesliga, con ambos equipos igualados a 18 puntos. Los bávaros además, podrían perder por lesión a Olise, Saibari y Gnabry para la visita al Atlético de Madrid el martes en Champions. No pudieron tampoco dedicarle el triunfo al flamante ganador del Balón de Oro, Harry Kane, que no tuvo su tarde y topó dos veces con el palo, fallando también un penalti con 1-0 en el marcador ya en el segundo tiempo.
Todavía sin Vincent Kompany en el banquillo, aunque el técnico ya está en casa recuperándose de una meningitis, los muniqueses sí que recuperaron a su capitán, Joshua Kimmich, de vuelta tras perder recientemente a un familiar. Ttras unos primeros minutos de tanteo, el duelo en el Allianz Arena cogió velocidad de crucero y las llegadas a las dos áreas se fueron sucediendo.
Kobel tuvo que meter el puño y después Felix Nmecha desviar el balón para frustrar una jugada entre Olise y Saibari. Y Urbig tuvo que llevar a cabo una gran intervención tras un disparo de Jobe Bellingham. A continuación, tras un choque con Kobel, Saibari sufrió una lesión en el tobillo y tuvo que retirarse en el 29', cuando le sustituyó Nathaniel Brown. No fue el único contratiempo de la tarde ya que poco después también se lesionó Gnabry, con problemas musculares, siendo sustituido por Stanišic.
Superada la primera media hora, se salvó el Bayern gracias al VAR de ir por detrás. Un balón muy comprometido de Minjae acabó con el error de Upamecano y lo aprovechó Jobe Bellingham para marcar pero el tanto fue anulado por una falta de Chukwuemeka sobre Urbig. Y del posible 0-1 se pasó al 1-0, obra de Laimer en una contra tras combinar con Olise y aprovechar primero el mal pase de Nmecha y después el rechace en el mano a mano con Kobel.

El tanto no bajó el ritmo del duelo, sin tregua y de mucha intensidad, con los dos equipos buscando el gol sin especular lo más mínimo. Kane lo intentó con un remate rozando el palo y también Bellingham, con un disparo alto. Justo antes del descanso, volvió a avisar el Dortmund, aunque la acción que acabó con Beier perdonando una ocasión muy clara fue invalidada por fuera de juego.
Empezó más fuerte el Bayern la segunda parte, con una acción de Olise para Laimer, que volvió a rozar el gol pero topó con una buena intervención de Kobel. De nuevo el francés, más participativo, lo probó con un remate cruzado que se fue fuera por poco. Fruto de la insistencia, unas manos de Nmecha a remate de Kane en un saque de esquina acabó con el inglés dirigiéndose al punto de penalti. Pero el Balón de Oro no pudo celebrar su premio marcando y su lanzamiento desde los once metros se fue al larguero.
Y como sucedió en la primera parte, del posible 2-0 se pasó al 1-1. Una recuperación en banda de Schlotterbeck permitió a Chukwuemeka penetrar en el área y asistir a Guirassy, que con un potente remate al palo corto no perdonó, igualando así el marcador.
Pero reaccionó rápido el Bayern, sacando petróleo de nuevo en un saque de esquina sacado en corto, con un pase de Kimmich al segundo palo para Kane, que de cabeza asistió para que Upamecano solo tuviera que empujar el balón al fondo de la red y pusiera de nuevo a los muniqueses por delante. No quiso jugar con fuego el Bayern y buscó la sentencia pero siguió sin tener suerte Kane de cara a portería, con un remate al palo a falta de un cuarto de hora y poco después con otro remate rozando la madera.
En el tramo final, Olise también tuvo que pedir el cambio por unas molestias en el gemelo que le impidieron acabar el partido, poco antes de que Fabio Silva, que había entrado poco antes y tras varios rebotes en el área, conectara un remate cruzado ajustado al palo, imposible para Urbig, firmando así el 2-2 definitivo (89').
Parecía que no había tiempo para la reacción del Bayern, aunque Karl la tuvo ya en la última acción del partido, pero vio como el larguero le impidió convertirse en el héroe de un vibrante 'Klassiker' que deja igual las cosas en la lucha por el liderato.