Tras una primera parte en la que el Newcastle puso en aprietos al Barcelona, el 3-2 de Lamine Yamal mandó a los ingleses al descanso por debajo en el marcador. En la segunda mitad, los de Eddie Howe se deshicieron, arrollados por los azulgrana. "Ha sido duro acabar así, es difícil de resumir. No hemos defendido bien en momentos clave. En la segunda no hemos alcanzado el nivel que esperabamos", analizó Howe. El técnico se llevó siete goles, como el último entrenador inglés que había pasado por el Camp Nou. Fue Gary Neville con el Valencia.
El entrenador situó el punto de inflexión en el 3-2. "Psicológicamente, fue duro. Justo después del descanso, muy similar al del final en el partido de ida. Nos habríamos ido al descanso con una gran sensación. Todo era posible. Mentalmente, no nos recuperamos. La segunda parte fue dura, una experiencia dolorosa", valoró.
Aun así, rescató algunos aspectos positivos. "Es difícil jugar contra el Barcelona, pero en las primera parte controlamos y tuvimos contragolpes, fue una buena representación de como jugamos.", comentó. "Estuvimos impresionantes en muchos momentos de la primera parte, pero tuvimos muchos errores. Nuestra defensa no fue como la de hace unos días", analizó.
Howe explicó que Tonali fue sustituido porque sintió unas molestias en el gemelo. "Podría ser un problema", apuntó. El fin de semana, les espera el Sunderland en el derbi. "Tenemos que superar este partido rápidamente y centrarnos en el domnigo. Tenemos que jugar como si nos fuera la vida en ello", cerró.