UD Las Palmas se prepara para recibir este domingo (17:30 hora canaria) al Real Sporting de Gijón en una Jornada 31 de LaLiga Hyèrmotion que se antoja determinante para el futuro del playoff. Tras 30 batallas libradas, el equipo de Luis García se mantiene en la sexta posición con 48 puntos, sosteniendo el último billete de la zona de privilegio.
Pero más allá de la tabla, los números acumulados hasta esta semana dibujan a un equipo con una identidad de hierro y una precisión sólida, aunque castigado por la falta de puntería en momentos clave.
Si algo define a esta UD Las Palmas es su fiabilidad defensiva porque con solo 24 goles encajados en 30 partidos (una media de 0,80 por encuentro), los amarillos presumen de una de las mejores retaguardias de la categoría, muy por debajo de la media de la competición (38).
Este muro se sustenta en una estadística coral: 698 despejes y 273 intercepciones que demuestran que el sistema amarillo no solo vive de la posesión, sino también del sacrificio.
En el área contraria, la eficacia es la asignatura pendiente ya que aunque el equipo amarillo ha anotado 39 goles (ligeramente por encima de la media), el dato de los tiros a puerta es revelador: de los 257 intentos totales, 127 han ido entre los tres palos, lo que supone un altísimo 49,42% de precisión.
Es decir, UD Las Palmas tira poco, pero cuando lo hace, casi siempre obliga al portero rival a intervenir. En casa, el factor campo es real: 23 de los 39 goles han nacido bajo el cielo de Gran Canaria. Con 14.595 pases totales y una precisión del 84,39%, el conjunto grancanario barre la media de la liga (12.042 pases).
El fútbol fluye por las botas de Kirian y compañía, acumulando 11.762 pases cortos exitosos, una cifra que explica por qué los rivales suelen correr tras la pelota la mayor parte del tiempo.
Esta superioridad técnica se traduce también en faltas recibidas: 478 veces han tenido que frenar a los amarillos con infracciones, muy por encima de las 383 que promedia el resto de equipos.
En el apartado disciplinario, la UD de Luis García ha sabido mantenerse en la delgada línea de la intensidad sin perder la cabeza: 58 amarillas y 5 rojas en 30 jornadas.
Los esfuerzos de García se están centrando en afinar en el área rival, ya que solo ha dispuesto de 3 penaltis a favor (transformando 2) en lo que va de curso, una cifra baja para un equipo que pisa tanto la zona de castigo.