El Levante logró este sábado en el Ciutat de València una goleada (4-2) que le acerca a la permanencia ante un Real Oviedo más colista. Los valencianos quedan a dos puntos de la salvación, a falta de lo que haga este domingo el Alavés ante el Celta en Vigo. Carlos Espí, que alargó su gran racha goleadora con un doblete en la primera mitad, y Losada y Romero, con otros tantos decisivos tras el descanso, tumbaron a un equipo carbayón que llegó a empatar el duelo, a las puertas del descanso, con las dianas de Chaira y Fede Viñas (penalti)
El técnico del Levante, Luis Castro, y el del Oviedo, Guillermo Almada, apenas introdujeron novedades en sus alineaciones. En el once granota, el central Dela y el centrocampista Olasagasti regresaron tras cumplir sanción y reemplazaron a Matías Moreno y a Iván Romero, respectivamente. En el equipo asturiano, la única modificación con respecto al once que ganó al Valencia hace una semana fue la de Ilyas Chaira, que volvió a la titularidad en lugar del lesionado Ilic.
El cuadro valenciano entró muy enchufado al partido, tanto que en el 4' abrió el marcador en su primera ocasión. Carlos Espí, un joven delantero valenciano de 20 años que pasa por un extraordinario estado de forma, pilló dormido a David Costas y definió con un disparo ajustado al palo con su pierna derecha.
Con la zaga visitante dando todo tipo de facilidades, Olasagasti estuvo en un tris de firmar el 2-0 en el 9', pero su remate se estrelló en el travesaño. En el 18', el gol también se le escapó a Iker Losada tras un gran pase de Víctor García, que también pudo anotar en el 20' en una acción salvada por el meta Aarón Escandell.
Carlos Espí, un atacante gigante por estatura (1.94 m) y calidad, volvió a castigar la tremenda fragilidad defensiva de los carbayones tras 'cazar' con astucia dentro del área un balón que había colgado Olasagasti. Séptimo tanto del ariete valenciano en lo que va de Liga y sexto en los últimos cuatro partidos. Impresionante. El de Tavernes de la Valldigna desató con sus goles la locura en los cerca de 20.000 aficionados que se dieron cita en el Ciutat de València.
A la media hora, el Oviedo empezó a levantarse de la lona y asomó en ataque con un latigazo de Nacho Vidal que se estrelló de forma violenta en el larguero y que no entró de milagro tras botar el balón la línea. Y en el 42', Espí no acertó con todo a su favor para marcar el 'hat-trick', después de un fallido remate con la zurda.
Al borde del descanso, con un Levante que iba de más a menos, el equipo de Almada terminó de 'resucitar'. Primero con un testarazo inapelable de Ilyas Chaira en el 44' tras un centro maravilloso de Javi López y luego, en el añadido, con un penalti de Dela sobre Fede Viñas por agarrarle del brazo cuando el uruguayo se disponía a rematar. El propio Viñas se encargó de poner el 2-2 (45'+3). Antes de pitar Gil Manzano el final de la primera mitad, el conjunto granota reclamó otra pena máxima (45'+7), esta vez de Javi López ante Víctor García, que ni el colegiado ni el VAR consideraron punible.
A los siete minutos de la reanudación, nuevo jarro de agua fría para el Oviedo. Iker Losada, tras recibir una asistencia de Tunde, enganchó un derechazo desde fuera del área que tocó en Sibo antes de introducirse el cuero en la portería de Aarón Escandell.
Poco después, llegó la primera sustitución del Levante. Fue obligada ya que Losada no pudo seguir en el campo al sufrir una conmoción, siendo sustituido por Pablo Martínez. El Oviedo también movió el banquillo en busca de piernas frescas con la triple entrada de Cazorla, Rahim y Hassan al terreno de juego.
El Levante perdió a su referente en ataque en el tramo final de la contienda. El bigoleador Carlos Espí fue relevado en el minuto 75, bajo una atronadora ovación de la afición granota, por unas molestias en su rodilla izquierda.
El Oviedo asustó un poco a los locales, después de que el veterano Cazorla intentase sorprender a Ryan con un lanzamiento lejano, pero los de Luis Castro, que no sufrieron demasiado en la segunda parte, sentenciaron en el minuto 93. Iván Romero aprovechó de nuevo los despropósitos de la zaga asturiana para establecer el definitivo 4-2 ante un rival directísimo en la pelea por la salvación.