La mala racha del filial de la Real Sociedad no cesa. Esta vez su verdugo fue el Real Valladolid, que con muy poco fue capaz de llevarse los tres puntos. Con un solo tiro a puerta en el 88' fue suficiente para que los de Escriba den tres pasos adelante y hundan más al Sanse.
Comenzó mucho mejor el Real Valladolid, mostrando las dotes que tiene por fuera y la verticalidad de sus jugadores exteriores. Sufrió mucho en esos minutos el Sanse, incapaz de detener a Biuk por la izquierda y a Peter Federico y las llegadas de Iván Alejo por la derecha. Lograron encontrar a Chuki, el jugador más diferencial, pero no en posiciones lo suficientemente claras. Y eso les llevó a no inquietar demasiado la portería de Arana.
De hecho, la más clara de esos primeros minutos llegó y manó de las botas de Álex Marchal. El joven extremo recibió de cabeza una segunda jugada y aprovechó para volear y poner en peligro a Álvaro Aceves, que se empleó a fondo. Aun así, no cesó el intercambio de golpes, siempre con más verticalidad y sensación de peligro que daño definitivo en las áreas.
Cuando todo estaba parado fue Marchal, ya en el 36', quien lo volvió a activar. Le tiró un año brutal a Iván Alejo, que se quedó plantado sin casi ver ni saber dónde estaba el extremo del Sanse. Pero se llenó de balón y decidió finalizar sin demasiada ofensa. De ahí al final el filial de la Real Sociedad siguió creciendo. Quizás algo más cerca de marcar y más seguro, pero tampoco generó lo suficiente. Al descanso, los jugadores pucelanos se marcharon con una sonora pitada y con los gritos de 'jugadores, mercenarios'.
Tras el paso por vestuarios, el encuentro parecía volver a empezar. El Valladolid atacando, sin llegar a concretar. Y el Sanse teniendo las más claras. Como por ejemplo, la que tuvo Astiazarán llegando desde segunda línea tras una gran jugada de Marchal. El remate del atacante del filial de la Real Sociedad se marchó alto, pero la ocasión fue clarísima. Algo más de lo que tuvo 2 minutos más tarde mediante un disparo lejano desde la frontal, que también se fue por arriba.
Los locales consiguieron recuperar espacio a través de Marcos André, que mostró estar un nivel por encima del encuentro. Sin embargo, cuando mejor estaba el delantero, se rompió. Y ahí pareció acabarse el encuentro para el Valladolid, que perdió mucho con la entrada de Mikel Rodríguez sobre el campo. En el 75', el de Getaria puso un gran balón que no dirigió a puerta Balda por poco. Y en el 86' estuvo a punto de anotar.
El Real Valladolid no había tirado a puerta, pero esto es LaLiga Hypermotion. Y cuando estaba casi perdido, Biuk puso un buen centro y Lucas Sanseviero se anticipó para hacer un gran remate y poner el 1-0 en el 88'. A partir de ahí, todo fue remar y remar sin llegar a la orilla para el Sanse, que se ha metido en problemas serios. Y que verá el derbi aragonés con mucha preocupación. Son siete encuentros sin ganar.