La UD Las Palmas cierra la fase regular del campeonato de LaLiga Hypermotion con la mirada puesta en los Play-Off de ascenso a Primera. Una una quinta posición sumando 73 puntos tras certificar un expediente de 20 victorias, 13 empates y apenas 9 derrotas.
El conjunto grancanario salta al Play-off de ascenso respaldado por unos registros defensivos brutales, encajando únicamente 40 goles en los 42 encuentros disputados para firmar un promedio de 0,95 tantos recibidos por partido. Esta solidez en el área propia, muy superior a la media de la categoría fijada en 54 dianas encajadas, sitúa al bloque insular como uno de los acorazados más difíciles de batir en el territorio nacional.
Cirugía. La gran joya de la corona del libreto insular reside en un juego asociativo insultante que destroza los promedios de la división de plata. La escuadra de Gran Canaria ha triturado el contador con un total de 20.038 pases completados, distanciándose de forma sideral de las 16.616 entregas que promedian el resto de competidores.
Con una precisión quirúrgica en el pase corto del 84,68%, el centro del campo amarillo adormece los encuentros a su antojo y minimiza las opciones de réplica del rival a través de posesiones kilométricas que exigen una paciencia infinita.
El peaje de mantener las líneas tan adelantadas para dominar el esférico se traduce en una llamativa dosis de agresividad defensiva en la presión tras pérdida.
El cuadro canario ha cometido un volumen considerable de 491 faltas para frenar las transiciones enemigas, un peaje que los colegiados han castigado con 70 tarjetas amarillas y 5 expulsiones directas a lo largo de la campaña. El despliegue de los centrales en el balcón del área propia ha resultado encomiable para apagar incendios, registrando un arsenal defensivo compuesto por 974 despejes contundentes, 382 intercepciones de pase y 136 disparos bloqueados in extremis.
La producción ofensiva se destapa como el gran argumento a optimizar de cara a las eliminatorias a vida o muerte por el billete a Primera División. Los pupilos amarillos han optimizado sus 359 disparos totales —con un notable 49,03% de puntería entre los tres palos— para perforar las mallas rivales en 57 ocasiones, haciendo del Estadio Gran Canaria un fortín inexpugnable gracias a los 33 goles celebrados ante su parroquia.
La aportación de la segunda línea en el juego combinativo ha resultado crucial, repartiendo 43 asistencias colectivas que superan los registros habituales del campeonato y perfilan a un equipo coral preparado para el asalto definitivo.