Había tanto en juego que unos y otros gastaron todas y cada una de las gotas de gasolina que tenían en sus depósitos. El Málaga y el Almería se midieron este domingo en La Rosaleda en la ida del playoff de ascenso a Primera y empataron sin goles (0-0) propiciando que todo quede más que abierto para la vuelta, que se celebrará el próximo sábado (21.00 horas) en territorio indálico. Será entonces cuando se sepa qué equipo es el que completa la Primera división de la próxima temporada. Solo puede quedar uno y, teniendo en cuenta lo visto anoche, la cosa se va a decidir por pequeños detalles.
Un total de 30.083 espectadores, la mayoría de ellos de blanquiazul pero también unos pocos de rojiblanco, se dieron cita en La Rosaleda para registrar la mejor entrada de este curso en Segunda. En toda la categoría no hay estadio con mayor capacidad que el del conjunto boquerón y el mismo no ha estado tan lleno en toda la temporada. No es de extrañar, teniendo en cuenta que el Málaga hace ocho años que no pisa la máxima categoría del fútbol español y que en ese tiempo incluso ha llegado a pasar por Primera RFEF.
En cuanto al partido, el Almería, que generalmente no le hace ascos a un intercambio de golpes consciente de que los Sergio Arribas, Embarba, Miguel y compañía tienen mucha calidad, en esta ocasión mostró una cara más bien sólida y consistente, con la intención de que no pasaran demasiadas cosas. No llegó bien al playoff el conjunto dirigido por Rubi, pero está compitiendo de maravilla en el mismo. De hecho, haciendo balance de cómo ha sido su temporada cuesta encontrar partidos en los que haya mostrado tanta solvencia como mostró anoche en La Rosaleda ante este siempre impetuoso Málaga de Juanfran Funes.
En el capítulo de ocasiones de gol, las mismas acontecieron acorde al marcador final. Las hubo, pero de forma comedida y repartidas por igual entre uno y otro bando. Durante el primer acto, las mejores fueron para Adrián Niño (24’ y 30’) por parte del Málaga y para Puigmal (8’) y Dion Lopy (25’) por la del Almería. En el segundo, las tuvieron Joaquín Muñoz (67’) y Larrubia (73’) para los locales, y Melamed (84’) y Embarba (85’) para los visitantes. A todo esto, Chupe, goleador del Málaga, tan solo jugó la última media hora por llegar al encuentro con molestias musculares.
Tras este 0-0 en La Rosaleda, que dejó más satisfecho al Almería que al Málaga, tiene ligera ventaja el cuadro indálico, no solo porque disputará el partido de vuelta como local, sino porque le basta con mantener el empate hasta una hipotética prórroga para conseguir el premio del ascenso gracias a haber ocupado en la fase regular una posición mejor que la de su rival. Al Málaga solo le vale ganar. El sábado que viene, otra vez, unos y otros exprimirán todas y cada una de las gotas que tengan en sus depósitos de gasolina