Sigue la polémica acerca de quién será la sede de la final del Mundial 2030 después de que este jueves el presidente presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, miembro además del Partido Autenticidad y Modernidad marroquí, haya afirmado que la final del Mundial 2030 se jugará en el Gran Estadio Hassan II de Casablanca. Estadio que está aún en construcción.
Textualmente ha dicho que "La provincia de Benslimán (en la región de Casablanca donde se construye el estadio) es la que tendrá el honor de organizar la final del Mundial de 2030. El que quiera estar en el próximo gobierno no tiene otra opción que desarrollar la provincia".
Un capítulo más en la cruenta batalla dialéctica que existe ahora mismo sobre qué país y ciudad acogerá la gran cita del Mundial que organizarán conjuntamente España, Marruecos y Portugal. La pasada semana fue el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, quien defendió que debe ser España quien acoja el partido decisivo: "Ya sabéis lo que pienso....yo he dicho que no se entendería otra cosa que España sea sede de la final del Mundial".
Y además insistió: "Yo de momento no tengo el mando de la FIFA. España es líder del mundial masculino y femenino. Igual le diremos que con esta carta de presentación es más que suficiente para que España sea lo que realmente tiene que ser. La final del Mundial".
La única realidad es que FIFA aún no ha tomado ninguna decisión al respecto. Más cuando aún deben visitar de nuevo los tres países como paso definitivo a determinar el número final de sedes que tendrán los tres países. Como ya hemos contado en MD anteriormente, está previsto que antes de final de año se produzca una nueva visita de la delegación de FIFA tanto en España como en Portugal y Marruecos. Visita clave a la hora del diseño definitivo de las veinte sedes y partiendo de las 11 de España (y que ahora mismo son nueve tras la renuncia de Málaga y La Coruña), seis de Marruecos y tres de Portugal. España luchará por incluir a Vigo y Valencia.

Pero no es menos cierto que la decisión no va a ser fácil. Y no lo es porque no hay tomada esta decisión y está claro que ambos países van a luchar por acogerla. Conflicto que se habría evitado si el anterior presidente de la RFEF, Luis Rubiales, hubiera puesto como condición a Marruecos que no podía optar a la final, cuando admitió al país marroquí en la candidatura. Al seleccionador nacional Luis de la Fuente le han preguntado al respecto y ha sido también contundente.
"Yo creo que debería ser en mi país, España, y además me gustaría ser seleccionador". Lo que está claro es que queda mucha batalla por delante antes de la decisión final.