Este miércoles el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, anunciaba la visita a España del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Una visita que podría coincidir con la llegada de la delegación de FIFA a nuestro país para seguir trabajando en el Mundial del 2030. Cita para la que la RFEF ya trabaja y va a intensificar desde mañana mismo una vez hoy se presente la Supercopa de España en Estambul. Trabajo encaminado a defender que este proyecto mundialista es de España que ostenta el 55% de la responsabilidad del mismo frente al 30% de Portugal y el 15% de Marruecos.
Una visita donde se espera que acudan los delegados más expertos de FIFA en instalaciones y que acaban de supervisar el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. La RFEF, como viene defendiendo, quiere mantener las 11 sedes iniciales del proyecto mundialista. La salida de La Coruña y Málaga se quiere cubrir con Valencia y Vigo. La ciudad levantina reúne todas las condiciones de una gran ciudad para acoger un evento. Y la ciudad gallega ya está emprendiendo la reforma del Estadio de Balaídos.
Y luego está la logística de los estadios de nuestro país donde destacan el Santiago Bernabéu, Estadio del Camp Nou y el Estadio Metropolitano, entre otros. El feudo madridista, en esa pugna con Casablanca por la sede de la final, reúne todas las condiciones para ser la sede de la final. Con un valor añadido. Y es la enorme capacidad que tiene Madrid para acoger grandes eventos deportivos. El último la carrera de Fórmula Uno en MADRING. Y lo mismo sucede con Barcelona y el Estadio del Camp Nou que entra en el top de los mejores estadios del mundo con una capacidad superior a los cien mil espectadores.
Y luego está el Estadio Metropolitano que será seguro uno de los escenarios para la disputa de los encuentros en el Mundial 2030. Y todo indica que serán las semifinales dado que el estadio rojiblanco no tiene capacidad para acoger la final. No hay problema acerca de la obligatoriedad de la cesión en exclusiva que exige la FIFA a los estadios que son elegidos como sedes de la cita mundialista. Lo normal, y así ha pasado en el pasado Mundial, es que se acuerden cantidades económicas compensatorias a los clubes afectados por ceder la explotación del mismo y renunciar durante meses antes a cualquier explotación del mismo.