El Bournemouth completó este miércoles su última sesión de entrenamiento en el escenario del partido antes de medirse a la Real Sociedad. El conjunto inglés se ejercitó sobre el césped de Anoeta en una jornada vespertina enfocada en rondos y ejercicios de posesión. Sobre el verde donostiarra trabajaron de forma conjunta los 18 futbolistas de campo desplazados a San Sebastián, mientras que los 3 guardametas citados realizaron tareas específicas al margen en uno de los sectores del terreno de juego.

La expedición del cuadro británico aterriza en Donostia con un condicionante burocrático de peso. La entidad inglesa solo ha podido inscribir a 21 futbolistas en la 'Lista A' presentada ante el organismo europeo, quedando lejos del límite máximo de 25 licencias. La incapacidad para cubrir el cupo de canteranos y futbolistas formados en el país que exige la normativa UEFA ha reducido de forma drástica el fondo de armario del conjunto visitante.
Esta limitación reglamentaria ha obligado al cuerpo técnico a dejar fuera de la convocatoria continental a piezas destacadas como los laterales Max Aarons, Julián Araujo y Juanlu Sánchez, además del joven central Veljko Milosavljevic y el veterano guardameta Fraser Forster. A este descarte obligatorio se le suman las ausencias por lesión de dos efectivos clave en el ataque como Junior Kroupi y Amine Adli, mermando sensiblemente las alternativas para el duelo de este jueves a las 21:00 horas.

Pese a los contratiempos deportivos, el choque reviste un carácter histórico para el club visitante al tratarse de su debut absoluto en competiciones europeas. Se espera la presencia de cerca de 2.000 aficionados 'cherries' en las gradas de Anoeta, habiéndose dejado ver ya los primeros seguidores ingleses por las calles del centro de Donostia. Un desplazamiento masivo para respaldar a su equipo en una cita inédita que medirá la solidez de la Real Sociedad en la jornada inaugural de la fase de grupos.