El derbi vasco disputado en San Mamés sigue coleando con fuerza en los despachos y en la opinión pública. Lo que en el césped pareció una jugada muy polémica y en la crónica oficial de la Real Sociedad fue tildado de "penalti inexistente", ha acabado desembocando en un auténtico terremoto tecnológico dentro del fútbol español. El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha hecho público el resultado del informe solicitado a Kinexon, empresa responsable del Connected Ball (balón conectado), para esclarecer la controvertida acción entre Jon Mikel Aramburu y Nico Williams que terminó decantando el choque a favor del Athletic Club.
El escrito del organismo arbitral confirma de forma categórica lo que la expedición txuri urdin y su técnico, Pellegrino Matarazzo, denunciaron de forma enérgica al término del partido: el defensor de la Real Sociedad sí llegó a impactar el esférico antes del derribo. "A la vista de las conclusiones del informe, el jugador de la Real sí habría tocado en último lugar el balón pudiendo no ser correcta la decisión de señalar penalti", expone literalmente la nota emitida por el estamento federativo, dando la razón a la indignación mostrada por el club donostiarra en sus canales oficiales y en la zona mixta.

El origen de un fallo tan determinante en un partido de máxima rivalidad reside en una imperfección técnica en el procesado de las imágenes en tiempo real. Según detalla el análisis de la compañía desarrolladora del chip, se produjo "un ligero desfase de sincronización de aproximadamente 1–2 fotogramas (20–40 milisegundos, a 50 fotogramas por segundo) entre la señal del balón y el vídeo del VAR". Ese mínimo desacoplamiento provocó que "en la visualización original, los picos de la señal aparecen ligeramente antes que los contactos físicos correspondientes que se ven en el vídeo".
Esta falta de alineación exacta condujo a una interpretación errónea en la sala VOR durante el choque. "Esto pudo llevar a interpretar que el jugador de la Real Sociedad no tocó el balón, ya que en el momento aparente del contacto no se veía ningún pico adicional", añade la compañía en su informe. Sin embargo, la posterior prueba pericial no deja lugar a dudas sobre la limpieza del cruce defensivo: "Al resincronizar la señal con el vídeo descontando este desfase, la señal encaja con lo que se ve en pantalla. El pico más destacado coincide entonces con la llegada del jugador de la Real Sociedad al balón".

Pese a reconocer abiertamente que la decisión tomada sobre el verde perjudicó gravemente al conjunto guipuzcoano, el CTA ha querido salir al paso para exculpar de cualquier responsabilidad humana o falta de diligencia al árbitro encargado del VAR en San Mamés. Desde el organismo se recuerda que el colegiado de la sala VOR realizó el protocolo de alineación previa mediante botes controlados "sin que se detectara incidencia alguna" antes del pitido inicial.
Por ello, el comunicado defiende que, "atendiendo exclusivamente a la información que el árbitro VAR tenía disponible en el momento de la revisión y a la sincronización que mostraba entonces el sistema, la resolución adoptada desde la sala VOR fue la correcta en dicho momento". Según la visión del CTA, el árbitro en Las Rozas, Carlos del Cerro Grande, no disponía de motivos para corregir el criterio de Alejandro Hernández Hernández sobre el césped al "contar con una evidencia sólida (la métrica del balón conectado) que permitía aseverar que solo el jugador del Athletic Club había tocado el balón".
Por último, el Comité ha querido dejar claro que "el Connected Ball funcionó correctamente durante el encuentro" y que la incidencia "se circunscribe al desfase de sincronización descrito", a diferencia de lo que ocurre en el fuera de juego semiautomático (SAOT), donde el balón y las cámaras se alinean de forma continua mediante el sistema PTP. El CTA concluyó asegurando que continuará colaborando con los proveedores para "perfeccionar los procedimientos de utilización y sincronización, reforzar su fiabilidad y minimizar la posibilidad de que situaciones de esta naturaleza puedan repetirse".