La Real Sociedad ha cambiado el chip tras la derrota en San Mamés para volcarse por completo en la preparación del duelo europeo frente al Olympique de Lyon. Para llegar en las mejores condiciones a la cita de este jueves en Anoeta, Pellegrino Matarazzo ha diseñado un plan de trabajo diferente a otras semanas. La plantilla disfruta este lunes de una jornada de descanso absoluto sin pisar las instalaciones de Zubieta. A diferencia de la rutina habitual tras un partido oficial, el cuerpo técnico ha decidido prescindir tanto de la sesión de recuperación para los titulares como del entrenamiento de compensación de cargas para los suplentes, priorizando el descanso físico y mental del grupo.
El equipo donostiarra volverá al trabajo este martes por la mañana para completar los dos únicos ensayos previos al choque continental. La visita del conjunto francés corresponde a la cuarta jornada de la fase de grupos de la UEFA Europa League y supondrá el segundo compromiso de la temporada europea en el feudo blanquiazul. Solo dos sesiones para prepararse ante la llegada de uno de los 'cocos' de la competición.