Ningún partido, ni en los octavos de final de la Conference League, es sencillo de ganar. Eso es lo que le pasó a la Fiorentina, que durante un tramo del partido se vio por debajo en el marcador ante el modesto Raków Czestochowa polaco, pero que acabó reaccionando a tiempo para llegar con ventaja al partido de vuelta del próximo jueves (2-1). Albert Gudmudsson, de penalti en el 93', selló el triunfo de los italianos.
Dominaron los italianos en una primera mitad de mucha posesión y pocas llegadas en la que un remate de tacón en una falta lejana a punto estuvo de significar el primero de los locales. Salvo otro intento, en este caso de Robin Goesens de cabeza que acabó atrapando Oliwier Zych, apenas hubo nada más reseñable en el Estadio Artemio Franchi.
Película muy diferente en la segunda mitad. El Raków hizo saltar la sorpresa adelantándose en el marcador a los 59 minutos de juego en una jugada en la que Makuch prolongó el balón de cabeza y, tras un control orientado con el pecho, Brunes batió al hoy portero titular de la Fiorentina, Oliver Christensen. Pero la alegría le duró entre poco y nada al conjunto polaco y apenas dos minutos después llegó la igualada de los italianos.
Cher Ndour recogió un balón en la frontal del área y se sacó un zapatazo colocado directo a la escuadra para apagar el incendio. Con el impulso del gol, Roberto Piccoli recuperó un balón en campo rival y marchó solo hacia la portería contraria, pero su definición se estrelló en el travesaño. El delantero italiano volvió a disponer de otra ocasión poco después tras una buena acción colectiva de la Fiorentina, pero resbaló a la hora del remate y desbarató la jugada.
Cuando parecía que ambos equipos enfrentarían el duelo de vuelta totalmente empatados, un centro desde la derecha de Domilson Cordeiro se estrelló en el brazo de un defensa del Raków y el árbitro señaló penalti. Gudmudsson, con mucha calma, transformó el lanzamiento engañando a Zych (93').