El Real Betis, que se vio muy pronto con el marcador en contra, salvó un punto ante el RC Celta (1-1) que le permite mantener sus tres puntos de ventaja sobre los gallegos en la pelea por la quinta plaza. Los de Giráldez fueron muy superiores en la primera media hora, pero los de Pellegrini supieron rehacerse luego y Bakambu tuvo el 2-1 en el 95’, que evitó Radu con una gran parada.
El Betis-Celta llegaba en medio de los duelos de octavos que ambos equipos disputan en la Europa League, así que ambos técnicos metieron bastantes cambios. Pellegrini hizo cinco, cuatro en la parte de atrás -volvieron Valles, Bartra, Bellerín y Junior-, más Fidalgo, y Giráldez hasta siete, pues solo mantuvo el bloque defensivo -Radu, Starfelt, Marcos y Mingueza-, y cambió a todo el ofensivo -tres centrocampistas y tres atacantes- aparte de a un central.
Las rotaciones le fueron mejor a los gallegos, que muy pronto cobraron ventaja en el marcador en el primer remate del partido. Una pérdida de balón de Marc Roca en la banda, un buen pase a Jutglá, gran regate de este para deshacerse de Fidalgo y chut raso desde fuera del área que pasa entre las piernas de Bartra y Natan y sorprende a Valles, que se lo come.
Los gallegos campaban a sus anchas por el césped de La Cartuja y pudieron hacer mucho más daño. Pablo Durán (14’) sorprendió al controlar un pase de su portero y rematar fuera, cuando estaba solo ante Valles (en los saques de portería no hay fuera de juego), que luego hizo un paradón para salvar el segundo de Jutglá (16’), y el mismo Pablo Durán desaprovechó otro buen servicio de Hugo Álvarez poco después.
Los béticos, muy planos en ataque y con dificultades para frenar las rápidas transiciones celtiñas, solo fueron capaces de tener una ocasión clara en el 44, al cabecear Abde a las manos de Radu un gran centro desde la izquierda de Fornals.
La segunda parte fue muy distinta. El Betis metió una marcha más, Bellerín logró pronto el 1-1 en su primer gol como jugador bético y las mejores ocasiones en este periodo fueron para los locales, una de Ruibal (84’) y otra de Bakambu (95’) que permitieron el lucimiento de Radu.