El Espanyol sigue divorciado de la victoria tras la derrota encajada este sábado en el RCDE Stadium ante el Getafe que se impuso por 1-2 en un partido accidentadísimo y que tuvo de todo y todo contra los intereses del equipo perico, una jornada más sintiéndose perjudicado por la actuación arbitral de un nefasto Díaz de Mera.
Y sigue sin ganar en lo que llevamos de año y descolgándose un poco más de la elite europea. Y lo que es peor, sin llegar a los 40 puntos, la salvación virtual.
El Espanyol vio como en la primera parte tres polémicas arbitrales le impidieron marcar, un penalti no señalado y dos goles anulados por sendos rigurosos fueras de juego. Y el largo descuento del primer acto mató a los pericos con dos goles azulones de Duarte y Arambarri aprovechando nuevas empanadas de la retaguardia.
En la segunda parte el Espanyol mejoró gracias sobretodo, a los cambios introducidos, pero el gol de Roberto resultó insuficiente y pese al acoso hasta el final, los pericos no lograron rascar ni un empate tras un partido para olvidar.
No ayudó nada las nuevas polémicas arbitrales que hicieron mucho daño a los catalanes y el 0-2 fue un duro lastre, pero el Espanyol volvió a morir a balón parado, frágil atrás. Y así es imposible ganar y menos a un Getafe que se atrincheró como gato panza arriba, confirmando su renacer de la segunda vuelta.
Manolo González solo hizo un cambio en su once respecto al que exhibió en Mallorca: Ngonge salió en lugar del sancionado Pickel.
El Espanyol salió dominador, monopolizando el balón y aculando el Getafe. Y muy pronto cayó la primera jugada polémica de la primera parte. En el minuto 3 un centro chut de Omar tocó en la mano de Diego Rico. Díaz de Mera fue llamado por el VAR y acabó yendo al monitor. Y después de 4 minutos decidió que no había penalti.
No tardó en llegar la segunda polémica. En el 16’, golazo de Ngonge, estallando la grada pero segundos después el colegiado, instado de nuevo por el VAR, lo instó a revisarlo y lo anuló por un rigurosísimo fuera de juego de Dolan, el asistente en el gol. La grada no pudo más y los gritos de ‘Hasta los huevos’ y ‘Fuera. fuera’ atronaron. Indignación absoluta pues llovía sobre mojado al venir ya escocidos por el robo en Mallorca.
El Espanyol siguió a lo suyo, intentando aislarse del ruido, y al filo de la media hora volvió a sacar premio. En el 31’ Terrats fusiló tras un gran centro y no lo celebró por su pasado azulón. Y nuevo bofetón mayúsculo. El colegiado lo volvió a revisar, llamado por el VAR, y lo anuló por fuera de juego de Kike García. La indignación se hacía grande.
Tantas interrupciones propiciaron un largo descuento, nueve minutos que resultaron fatídicos para los pericos. Y es que dos empanadas en defensa hicieron que se fueran al descanso con un lapidario 0-2. Primero en el 48’, en la primera clara que llegaba y a balón parado, le hizo un roto con un cabezazo de Duarte, rematando a placer una falta.
Y en el 53’, otro sopapo. Arambarri totalmente solo y enganchado al palo, batió a Dmitrovic, aprovechando un nuevo desajuste defensivo. Brutal roto al Espanyol tras un primer acto al que no le faltó de nada, todo contra los locales.
En la segunda parte Manolo movió fichas en pos de la reacción, saliendo primero Roberto por Ngonge. Mordió más de inicio el Espanyol, rabioso, pero el Getafe no se descomponía, bien ordenado atrás. Kike tuvo un par de chances pero la puntería seguía desviada.
No le perdió la cara al ataque el Getafe e incluso en el 63’ Dmitrovic salvó el 0-3. Languideció el duelo durante muchos minutos, sin ocasiones en ambas áreas.
Pero los cambios de Manolo, dando entrada a Rubén Sánchez y Pere Milla dieron oxígeno a un Espanyol que no bajó lo brazos, espoleado por una afición de ‘10’. Y cayó el premio en el 68’. Rubén Sánchez cabalgó su banda y puso un gran centro que Roberto cabeceó de lujo al fondo de la red. El 1-2 reactivó al equipo de Manolo y los gritos de ‘Sí se puede’ empezaron a arreciar. El coliseo rugía y el Espanyol se puso a la carga.
Y mereció el empate en el 78’ pero el meta Soria se inventó un paradón para desbaratar el buen disparo de Pere Milla. Siguió apretando el Espanyol con todo, peleando por el empate. En el 86’, nueva jugada polémica cuando Jofre se fue por la banda como una ‘moto’ y fue empujado pero el colegiado Díaz de Mera no vio nada punible. Y tuvo todavía un par de acciones (faltas en contra) que volvieron a encender a los jugadores y a la grada.
Y en el 92, brutal parada de Soria, una de las mejores de los últimos meses, pues voló y con los dedos de la manopla sacó el cabezazo de Kike tras gran asistencia de Rubén. El empate no caía pero el Espanyol lo estaba mereciendo. Pero el gol local no llegó y el Espanyol volvió a doblar la rodilla, 12 partidos ya sin ganar y tras el parón un calendario de infarto. Vienen curvas y la crisis ya sangra y de qué manera...