El Valencia sobrevivió al abordaje del Mallorca, pero sigue a la deriva. Sadiq firmó un empate insuficiente para ambos en el ‘día de Piratas’ de la isla. Son Moix se vistió con gorros y calaveras en honor a Vedat Muriqi, el ‘Pirata’ que ha hecho historia en Mallorca convirtiéndose en el máximo goleador de su historia. Si el Valencia quería tener opciones, su partido pasaba por controlar al kosovar y lo hizo aunque no se antojaba nada fácil.
El equipo de Corberán viajó con un solo central y encima a los diez minutos se lesionó Thierry. Así, la zaga valencianista quedó confeccionada con dos ‘extraños’: Pepelu reconvertido a central y Renzo Saravia en el lateral derecho. El argentino, que no jugaba desde diciembre, debutó tras su llegada en febrero. Con el descenso acechando como una sombra incómoda, el miedo a perder pesó más que la ambición por ganar en la primera parte.
El Mallorca llevó algo más de iniciativa, pero a los de Demichelis les faltó acierto ante un Valencia que aguantaba bien plantado, pero que no hizo ni un solo disparo entre los tres palos. Pero Samú Costa cambió todo con un cabezazo.
Tan solo dos minutos después de la reanudación, el portugués remató solo tras un córner en corto que centró Sergi Darder con toda la intención. El golpe fue duro para el Valencia, que comenzó a sufrir. Danjuma, Rioja y Javi Guerra entraron en busca de la reacción, pero el Valencia lo pasaba cada vez peor.
Entre Dimitrievski y Pepelu salvaron a los valencianistas de Virgili y Muriqi y, cuando más tocados estaban, Sadiq empató la contienda también con la testa. Con todo por decidir, el Valencia fue el equipo que más cerca estuvo de la victoria en los últimos veinte minutos liderado por un inspirado Javi Guerra, pero su empuje no fue suficiente y el descenso sigue cerca para Mallorca y Valencia.