El Sevilla tiene vida. El equipo de Luis García Plaza salió del descenso, puesto que ahora ocupa del Alavés, tras un sufrido triunfo sobre la Real Sociedad que le da oxígeno para seguir en su lucha por permanecer en Primera División. Fue un soltario gol del veteranísimo Alexis Sánchez el que valió los tres puntos para llegar a un final de infarto en Nervión, con una afición volcada que llevó a su equipo a superar su primera final ante un rival que ya tiene la temporada hecha con el título de Copa hace sólo unas semanas en esta misma ciudad que le da derecho a estar la campaña próxima en Europa.
VídeoBajo un ambiente espectacular en el Sánchez-Pizjuán, el Sevilla demostró que le iba la vida en la cita desde el minuto uno ante un rival que no se jugaba nada. Con Ejuke como novedad en el once, los nervionenses llevaron el peso del juego en los primeros cuarenta y cinco minutos ayudados por el empuje de la afición. Los de Luis García generaron bastantes ocasiones en la portería de Remiro, pero casi todas acabaron en remates inocentes y desde media distancia que no inquietaron al meta internacional de la Real Sociedad.
El primer aviso lo dio Suazo en una jugada ensayada en un corner y a partir de ahí Ejuke, Maupay, Gudelj, Vargas y Carmona probaron fortuna sin lograr dar con la diana en una fase de buen juego de los andaluces, que volcaron el ataque en la banda izquierda, donde García Plaza hacía coincidir a Ejuke y a Vargas. El nigeriano, muy habilidoso en el regate, tuvo acciones muy llamativas ante un Aramburu incapaz de frenarlo, se plantó solo ante Remiro tras un espectacular finta entre dos defensas pero al intentar rematar el balón le cogió en el aire y su intento de colocar el tiro le salió muy alto.
GaleríaLa afición sevillista agradeció el esfuerzo de los suyos en una primera mitad de mucho empuje y poca suerte. Y esa suerte sí la encontró tras el paso por los vestuarios. Pese a que Oyarzabal asustó al no llegar al remate en una galopada de Oskarsson, fue Alexis Sánchez, que salió en el descanso por Isaac por unas molestias, el que logró el 1-0 tras una maniobra de Maupay en el área. Su remate con la derecha le dobló las manos a Remiro y sirvió para que el Sánchez-Pizjuán estallara de júbilo.
El marcador favorecía a los locales, que sin embargo, sin Isaac, no pudieron hacer ya la presión der la primera mitad. No obstante, pudo sentenciar el Sevilla en un remate solo ante Remiro de Vargas, pero no conectó bien y envió el balón muy alto. La polémica llegó cuando Martínez Munuera no dio validez al segundo gol de Agoumé, que paredía que liberaba el corazón de los aficionados sevillistas, pero la revisión del VAR confirmó la primera decisión del árbitro. Desde ahí al final, el Sevilla sufrió defendiendo hasta el estallido final.