El Sevilla se mete en una situación dramática tras entrar en puestos de descenso de la forma más cruel en Pamplona, donde Osasuna remontó en la última jugada y donde el equipo de García Plaza no supo administrar la ventaja que le dio un tanto de Maupay bien entrada la seguna mitad. Raúl García de Haro, que salió desde el banquillo, y Catena en la minuto 99, justo antes del final, provocaron la decepción absoluta en el equipo andaluz, que vio antes cómo sus rivales suman y ganan partidos. Todo, pese a que Vlachodimos, con paradas espectaculares, logró mantener vivo al equipo hasta el final, pero el drama se sobrevino con el cabezazo de Catena.
Ya antes del inicio la situación se veía complicada tras el triunfo del Alavés y conociendo que el Elche también había sumado los tres puntos en Oviedo y se le escapaba a cuatro puntos.
Y en esa situación de tensión, junto a la escasa calidad de la plantilla, al equipo de García Plaza le costaba una enormidad mantener la posesión ante un rival más agresivo que buscaba continuamente además la velocidad de Víctor Muñoz para tratar de romper la nutrida defensa andaluza.
Sólo Isaac lo intentó con un disparo desde el centro del campo al ver a Sergio Herrera adelantado, pero Osasuna se fue creciendo ante los continuos fallos en el pase de los blancos, que sufrieron en el tramo final de la primera parte. Los disparos de Moncayola, Rosier y Víctor Muñoz en la mejor jugada de este periodo, fueron serio aviso para la portería de Vlachodimos, que salvó a los suyos en esta última acción.
No obstante, en la segunda mitad, tras una salida fuerte de los locales, el Sevilla logró recomponerse y tuvo sus mejores momentos, con Vargas desplegándose por la derecha. Así, una buena combinación entre Agoumé y Sow acabó en el remate de Maupay, que lograba un 0-1 que podía ser oxígeno para los de García Plaza.
Osasuna dio un paso adelante y la salida de Raúl García fue crucial. En el 81, el ex bético aprovechó una buena maniobra de Budimir para poner el empate de los rojillos, que apretaron en los minutos finales mucho mientras los nervionenses se metían atrás. Vlachodimos mantuvo al Sevilla en pie, al menos con la posibilidad de sumar un punto, con paradones ante Budimuir y Raúl García, pero en la última jugada de la prolongación Catena llevó la alegría a El Sadar, que ve cómo los suyos se escapan del peligro, y meten de lleno en el fango a un Sevilla hundido y que tiene un calendario difícil, en el que se agarra a dos partidos en casa ante Real Sociedad y Espanyol.