Publicado: 9 días atrás

El Girona se condena ante la garra del Valencia

El Girona se fue de vacío de Mestalla, a pesar de un descuento donde los milagros aparecieron para que el Valencia sumara una victoria que supuso un paso de gigante hacia la permanencia. Los goles de Ramazani y Sadiq otorgaron tres puntos de oro frente a los catalanes, que solo pudieron contrarrestar la partida con la diana de Joel Roca.

La tensión se mascó desde el primer momento. Ver como los de abajo suman semana tras semana y que el margen de error se estrecha jornada a jornada, los minutos iniciales estuvieron marcados por imprecisiones y acciones a destiempo, especialmente en el cuadro local.

Al cuadro ‘ché’ le costó medir con precisión en los duelos y eso provocó varias interrupciones hasta los primeros quince minutos. Todo ello se combinó con algún manotazo y un codazo de Pepelu sobre Iván Martín, que tuvo que abandonar momentáneamente el terreno de juego por una brecha en la cabeza.

Los primeros 45 dejaron momentos para ambos. Los de Míchel no terminaron de convencer para nada a sus fieles, quienes vieron como los suyos –de no ser por la falta directa botada por Echeverri– se iban al descanso sin disparar a Dimitrievski. La posesión de los gironins vino acompañada de una falsa seguridad que el cuadro valenciano trató de aprovechar a la contra.

Y es que si algo se notó en los de Corberán es que ganar en casa se ha convertido casi en algo obligatorio para asegurar la continuidad en Primera. Los visitantes tuvieron suerte de que su rival tomó malas decisiones constantemente en ataque, aunque en energía –la que se transmite hacia la grada–, fueron varios pasos por delante de su contrincante.

Todo se guardó para el segundo tiempo. Y en una de esas contras Ramazani superó a Vitor Reis, el mejor defensor gerundense, para poner al Valencia por delante (50’). Finta y golpeo con el interior, superando a Gazzaniga. Fue tan solo el aperitivo, porque Sadiq se encargó de doblar la ventaja en un gran centro de Gayà (60’).

El Girona, contra las cuerdas, sufrió las consecuencias de no mirar hacia la portería contraria. Fue entonces cuando Míchel gastó todos sus cambios en apenas ocho minutos y el efecto fue inmediato, porque Joel Roca, remató el centro de Francés tres minutos después (63’) –dos de los que llevaban pocos instantes sobre el verde–.

La tensión tomó protagonismo, entonces, hasta el final del partido. El cuadro catalán acabó por encerrar a los ché, en una clara muestra de que cuando quiere si tiene potencial arriba. No lo hizo en una hora de cita, pero sí reaccionó hasta llegar a un descuento en el que pudo pasar de todo.

Entre Dimitrievski y la zaga evitaron el empate de un Girona que las tuvo clarísimas con las acciones de Stuani, Tsygankov y Vitor Reis. Sin embargo, no pudo ser y los catalanes pierden una nueva oportunidad de casi sentenciar su permanencia. El Valencia, además, le pasó en la clasificación con un punto más en el casillero: 39.

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