Publicado: 8 horas atrás

Canadá logra su primer triunfo en un Mundial con pena pero a lo grande

Fiesta nacional en Canadá. Se buscaba el primer triunfo histórico en un Mundial pero lo que no se podía esperar que fuera con una manita mágica contra Qatar (6-0), en la mayor goleada de un combinado norteamericano en este torneo, pero que quedó ensombrecida por la grave lesión de Koné en la segunda mitad. 

Julen Lopetegui se las prometía felices después del primer punto cosechado ante Bosnia pero poco esperaba que fuera absolutamente superado desde el inicio, y eso que Jesse Marsch no tuvo que echar mano de Alphonso Davies, que ya recuperado pasó todo el partido en el banquillo en vistas de la ventaja. 

Crépeau, el meta canadiense, fue el espectador más privilegiado de lo que sucedía sobre el césped. Ni un disparo a puerta de Qatar, que es verdad que jugó condicionada por las expulsiones de Omam y Madibo, aunque para ese entonces ya iba por detrás en el marcador, por lo que tampoco es excusa. 

Buchanan fue sin lugar a dudas el dinamitador del primer tiempo. En banda derecha, inspirado en el regate, trenzó al gran mayoría de acciones ofensivas de los canadienses que, en el 16', se adelantaron de nuevo mediante Larin, quien anotó en el primer duelo. Fue tras un rechace que cedió Abunada a disparo de Jonathan David, el gran crack de Canadá, que no tuvo que esperar en exceso para anotar dos tantos antes del descanso (29' y 45+3'). Entre ambos tantos llegó precisamente la primera expulsión. Fue sobre Omam, tras derribar como último hombre a Buchanan en una acción que primero fue castigada con penalti y amarilla, pero que el VAR sacó fuera, lo que supuso la roja. 

Estaba ya el partido decidido. Qatar no cruzó medio campo y la segunda parte tenía aspecto de seguir la misma dinámica. Un ánimo que se torció, como el ambiente en Vancouver, cuando en una jugada desafortunada Koné se rompió la tibia. Madibo se llevó las manos a la cabeza al ver lo que había hecho y se detuvo el juego por varios minutos mientras entraban las asistencias. Primero vio la amarilla y el VAR lo convirtió de nuevo en roja, aunque la entrada no pareció tan agresiva, sino más bien algo involuntario. Si con 10 habían pocas opciones, con 9 ya fue un conteo inagotable de ocasiones. Cayeron tres más, obra de Saliba de falta (64'), que se lo dedicó a Koné, Al Mannai en propia portería (75') y el hat trick de Jonathan David (92'), pero podrían haber sido muchos más. Una goleada que deja a Canadá en una gran posición, pues un empate ante Suiza en la tercera jornada le vale para ser líder. 

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