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La Real Sociedad B rompe la racha del Girona en Zubieta

El fútbol tiene días en los que todo parece ponerse cuesta arriba y otros en los que, sencillamente, no importa cuánto se reme. El Girona vivió ambas sensaciones en Zubieta. Los de Quique Álvarez, que llegaban en su mejor momento de la temporada, terminaron derrotados por una Real Sociedad B que encontró el premio a su insistencia cuando el partido parecía encaminarse hacia un empate sin goles. Astiazarán decidió el encuentro (86') y dejó a los blanc-i-vermells con 21 puntos, en la cuarta posición y con la sensación de haber desperdiciado una oportunidad para seguir mirando hacia arriba.

El partido nunca llegó a parecerse al que había imaginado el Girona. La expulsión de David López, cuando apenas se había superado el primer cuarto de hora, cambió por completo el escenario. El central pisó a Lebarbier dentro del área y el VAR llamó a José Antonio Villalobos para revisar una acción que terminó con penalti y tarjeta roja. De golpe, los gerundenses perdieron a uno de sus referentes defensivos y quedaron condenados a disputar prácticamente todo el encuentro en inferioridad.

Entonces apareció Gazzaniga. El argentino sostuvo al equipo con una intervención extraordinaria, deteniendo el lanzamiento de Dani Díaz y reaccionando todavía a tiempo para rechazar el segundo intento. Dos paradas que evitaron un golpe todavía mayor y que permitieron al Girona conservar una esperanza que, durante muchos minutos, dependió más de su resistencia que de su fútbol.

Quique sacrificó a Unai Hernández para dar entrada a Mumin y recomponer la defensa. El equipo encontró algunos momentos de personalidad para discutirle el balón a la Real, pero la inferioridad numérica acabó imponiendo sus condiciones. Cada esfuerzo costaba un poco más y cada intento de salir al ataque exigía recorrer demasiados metros. Los balones largos, destinados a encontrar aire lejos del área propia, apenas ofrecieron continuidad.

La Real Sociedad B tampoco encontró un camino sencillo. Los de Ansotegui, que llegaban castigados por los resultados pese a haber ofrecido mejores sensaciones que las reflejadas en la clasificación, asumieron el control sin conseguir traducirlo en ocasiones claras. Primero buscaron espacios interiores y después recurrieron a los centros laterales, mientras el Girona se protegía cada vez más cerca de Gazzaniga.

La paradoja llegó cuando los visitantes parecían haber renunciado a casi todo salvo a sobrevivir. En el tramo final, con el empate todavía intacto, el Girona encontró sus mejores oportunidades. Carles Pérez dispuso de dos acciones para cambiar el destino del encuentro, con Portu y Pyshchur también involucrados, pero faltó la precisión que tantas veces había acompañado al equipo durante las últimas jornadas.

Y el fútbol, que había perdonado al Girona durante buena parte de la tarde, no le concedió una tercera oportunidad. Astiazarán recogió el protagonismo que tanto había buscado la Real y batió a Gazzaniga con un disparo desde la frontal (86'). El gol castigó a un conjunto que había resistido durante más de una hora en inferioridad y que terminó pagando su falta de acierto cuando tuvo la posibilidad de llevarse algo más.

Todavía hubo espacio para otra intervención del VAR. Villalobos mostró la roja a Gorka Carrera por una entrada por detrás sobre Àlex Moreno, pero rectificó su decisión después de revisar la acción. El pisotón existió, aunque el colegiado consideró que no merecía la expulsión.

La victoria permitió a la Real Sociedad B abandonar los puestos de descenso y confirmó que su fútbol merecía mejores resultados. Para el Girona, en cambio, supuso un frenazo después de dos triunfos ligueros consecutivos y de la clasificación copera. La derrota no borra su crecimiento reciente, pero sí deja una advertencia antes de afrontar nuevos compromisos de máxima exigencia.

Los de Quique Álvarez tuvieron que competir contra el rival, contra el reloj y contra su propia inferioridad. Lo hicieron durante muchos minutos con una resistencia encomiable, aunque sin encontrar el premio. En Zubieta, el Girona remó hasta quedarse sin fuerzas. Y cuando parecía que al menos alcanzaría la orilla, la Real le arrebató el último punto de apoyo.

Etiquetas: LaLiga 2 Girona
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