El nuevo entrenador del Real Mallorca, Martín Demichelis, ha reunido este jueves a toda su plantilla y a su equipo de técnicos en un restaurante de Bunyola para, en medio de un almuerzo, conjurarse para derrotar este domingo al RCD Espanyol en el Estadio Mallorca Son Moix. Además de los técnicos y jugadores, también estuvo presente el director deportivo del club, Pablo Ortells, y su 'segundo', Aritz Aduriz.
Desde que llegó a Palma el pasado día 26 de febrero, el técnico argentino parece obsesionado en mejorar el aspecto psíquico de sus jugadores a los que pide "unión" día tras día. Demichelis debutó como entrenador mallorquinista el pasado fin de semana en El Sadar de Pamplona, donde el Mallorca tras ir ganando 0-2 acabó empatando (2-2).
La plantilla acusó el golpe y esta semana, el sudamericano sabe que un triunfo ante el rival perico supondría una gran inyección de moral. En teoría, el RCD Espanyol y el siguiente rival -el Elche- son equipos que pelearán por evitar el descenso y de ahí la trascendencia del partido de este domingo en Palma.
Para este encuentro, Demichelis no podrá contar con el sancionado Jan Virgili (fue inhabilitado con dos partidos), ni con el ex españolista Marash Kumbulla, que sigue arrastrando molestias físicas. El central albanés ha sido revisado por diferentes médicos que no han apreciado ninguna lesión grave, aunque el zaguero sigue indicando que siente dolor en la zona de los isquiotibiales.
Por su parte, el capitán, Antonio Raíllo, se recupera de un problema muscular en los adductores (sufrió un fuerte golpe en el partido ante Osasuna), aunque se espera que pueda jugar este domingo.