Publicado: 5 días atrás

Ricardo de Burgos alarga la racha negativa del Espanyol

Al RCD Espanyol le ha mirado un tuerto en 2026. Después de finalizar el año pasado con un 15/15 puntos que no se veía desde 1999, los pericos han entrado en barrena y ya son 11 jornadas sin conocer la victoria: cuatro empates y siete derrotas, la última de la forma más cruel en Mallorca (2-1). 

Los de Martín Demichelis, debutante ante su nueva afición, voltearon el tanto inicial de Pickel en un partido marcado por la expulsión del propio jugador congoleño y, sobre todo, el polémico empate local, precedido por una clara patada de Samú Costa sobre Urko que Ricardo de Burgos no señaló ni tras una eterna revisión en el VAR. 

Sabedora de la importancia del partido, la hinchada mallorquinista recibió al equipo en la puerta 0 de Son Moix, donde Demichelis se estrenó repitiendo el mismo once que igualó a dos en El Sadar. Por parte espanyolista, dos novedades respecto al 1-1 con el Real Oviedo: el esperado regreso de Expósito, tras cumplir sanción, y la sorprendente entrada de Pickel por Pol Lozano. 

El internacional congoleño se situó al lado de Urko, quedando la mediapunta para Edu y las bandas para Dolan y Terrats, a pierna natural. Precisamente de una combinación entre estos dos últimos nació la primera acción con cierto peligro de la tarde, con Raíllo achicando para mandar a córner un remate de Ramon tras centro del inglés. 

Aunque para clara, la triple ocasión que tuvo el Mallorca en el 26’. Ni Mateo Joseph, por partida doble, ni Valjent, prácticamente a portería vacía, fueron capaces de batir a un Dmitrovic prodigioso, autor de una de las secuencias defensivas de la temporada en nuestro fútbol. 

Lejos de amedrentarse, el Espanyol aprovechó el paso adelante local para hacer daño al espacio, liderado por un Dolan que, pasada la media hora, dejó a Kike García mano a mano con Leo Román. El obrero del gol superó al ibicenco con una picadita deliciosa, pero lo que hubiera sido su noveno tanto del curso quedó invalidado por posición antirreglamentaria. 

No quiso ser menos que su homólogo blanquiazul Leo Román, providencial en el 32’ con una doble parada ante Kike García que precedió al 0-1, obra de Pickel. El ex de la Cremonese estrenó su casillero goleador como perico al prolongar, con el exterior de su bota derecha, un pase medido del incesante Dolan. 

Merecido premio a la mayor insistencia de un Espanyol que se quedó en inferioridad numérica al poco de la reanudación. Pickel pasó de héroe a villano al ver, en el 54’, la roja directa por una entrada a destiempo sobre Mascarell. Con un jugador menos, Manolo optó por dar entrada a Miguel Rubio, pasando a jugar con cinco atrás, y el Mallorca pasó a instalarse en campo rival. 

El cuadro bermellón mejoró con el ingreso de Kalumba y terminó igualando la contienda por medio de Pablo Torre, en un gol no exento de polémica. Samú Costa golpeó con violencia la pierna derecha de Urko antes de que el cántabro, desde la frontal, superara a Dmitrovic con la inestimable ayuda de Cabrera y Rubio. 

Y cuando parecía que, después de una revisión eterna en el VAR, Ricardo de Burgos iba a invalidar el tanto, el colegiado vasco señaló el centro del campo, despertando fantasmas pasados en un estadio en el que el año pasado señalaron hasta cuatro penas máximas en contra del Espanyol. 

El golpe final, ya en el 88’, lo asestó Samú Costa al convertir, después de una gran maniobre, un pase filtrado de Mascarell en el definitivo 2-1. (Ampliando...)

Etiquetas: LaLiga RCD Mallorca
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