El Girona acabó con el invicto del Barça Atlètic en el Johan. Un gol de Carles Garrido desde el punto de penalti les valió a los visitantes para asaltar el fortín azulgrana. En la primera mitad, ambos equipos se tantearon con respeto. En la segunda, el partido se abrió y el gol pudo haber caído para cualquiera de los dos bandos. Los azulgrana jugaron los últimos minutos con un futbolistas más, pero no lograron el empate.
Juliano Belletti tuvo que darle un vuelco a la pizarra para sacar el once. Puso como titulares a dos juveniles: Nil Teixidor y Adam Argemí, la gran novedad. En el banquillo, hasta seis futbolistas del Juvenil A, que mañana juega la final de la Copa del Rey en Lugo. En la grada del Johan, once piezas del filial entre lesionados, sancionados y desconvocados. En estas condiciones recibía el Barça Atlètic, tres puntos por encima del Reus, que marcaba la zona de playoff, al Girona, a tres por debajo de estos.
Antes del inicio se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del expresidente Enric Reyna. Sobre el verde, Belletti sorprendió con una nueva estructura. Patricio Pacífico calentó como pivote, pero salió como central por izquierda en una defensa con tres zagueros. Teixidor y Walton actuaron como carrileros, con Argemí y Guille Fernández en el doble pivote.
El Girona entró mejor al partido y tuvo la primera ocasión, un tiro lejano de Javi González. Los azulgrana replicaron mediante Ureña. El delantero remató solo dentro del área un gran pase de Juan, pero el balón se marchó por arriba del larguero. Unos minutos después, a Delgado le cayó un rebote en la frontal y su tiro lo detuvo Andreev con la cara. En el otro lado, al Girona le anularon un gol en fuera de juego de Sarasa.
El ambiente gélido, acompañado de una intensa lluvia y un insistente viento, heló a ratos el fútbol de ambos equipos. Barcelona y Girona atacaron mucho en estático, pero tuvieron pocas oportunidades para correr. No hubo atisbos de rebelión en ninguno de los bandos. En el azulgrana, Guille quiso ser protagonista y pidió balones. En el gironí, el exculé Calderó lo intentó en varias ocasiones desde fuera del área.
Al descanso, Belletti dio entrada a Pedro Villar y Àlex Campos. Se quedó en el banquillo Cortés, que presumiblemente estará mañana con el primer equipo. El Girona saltó con la intención de poner el 0-1. Sarasa no impactó bien un remate en el segundo palo y Walton tuvo que aparecer más tarde para despejar un balón que amenazaba con acabar en la red. Poco después, el exazulgrana Calderó mandó un balón al palo. Con el susto en el cuerpo, el Barça Atlètic se ordenó a través de Villar y, con el partido más abierto, gozó de ocasiones para abrir el marcador. Belletti bajó la altura de Juan y los azulgrana tuvieron más control. Walton, que sintió unas molestias, tuvo que ser sustituido.
Poco antes del último cuarto de hora, el árbitro señaló penalti para el Girona después de que Olmedo desviara con el brazo un tiro de Calderó. Garrido no falló desde los once metros. Un par de minutos después, el árbitro expulsó a Raül Martínez al llegar tarde a un duelo con Juan. En el añadido hubo otra roja para el Girona, a Badia, por una durísima entrada. Aziz mandó un balón al larguero, pero el filial no logró rascar el empate.