Publicado: 5 días atrás

Placentera goleada de la Real a Osasuna para entrar en Europa

Goleada tremenda, impepinable, sin aditivos de la Real Sociedad en el derbi ante Osasuna, al que tiene comida la moral tras un pleno hasta en amistosos en los cinco partidos de este curso, en Anoeta para poner definitivamente rumbo a Europa en una jornada propicia y perfecta para ello, con golazos de Guedes y tanto de Oyarzabal. Aunque hubo peros por la enésima lesión de Yangel, la quinta amarilla de Turrientes y la no portería a cero, los txuri urdin dominaron de cabo a rabo desde el fútbol y la calidad a un rival débil e inofensivo que facilitó las cosas para que la Real estuviese cómoda y acertada y recuperase la senda de la victoria en su fortín de 2026, Anoeta, donde no ha perdido. Dormirá séptima y podrá ponerse sexta el viernes que viene al abrir la siguiente jornada, porque está a tres puntos del Celta y a seis de un quinto puesto que apunta a dar plaza Champions. Se puede soñar con esta Real más allá de una Copa que lo acapara casi todo con razón.

Sigue agitando el árbol 

Matarazzo continúa agitando el árbol y volvió a cambiar de alineación de manera importante. El estadounidense realizó hasta cinco cambios respecto al ‘once’ que perdió en el Metropolitano. Hubo varias novedades importantes. La principal era esperada y doble: el regreso de Oyarzabal y Guedes a la alineación por Óskarsson y Marín. El otro titular que regresó al ‘once’ fue Turrientes, que ocupó el lugar de Yangel y de un Gorrotxategi que se quedó en el banquillo de inicio tras una semana complicada. Las dos más sorprendentes fueron las presencias de Brais y Zubeldia. El gallego fue titular por delante de Sucic, que jugó en Madrid, y porque Soler volvió a jugar en el doble pivote y no en la mediapunta. Zubeldia sentó a Jon Martín y no a Caleta-Car. Repitieron Remiro, Aramburu, Sergio Gómez, Caleta-Car, Soler y un Barrenetxea que encadena tres partidos consecutivos de inicio en lo que es una buena noticia para su recuperación. Y jugó en la derecha esta vez para dejar la izquierda a Guedes

En los rojillos, Lisci optó por el 4-3-3 juntando a Moro, Víctor Muñoz y Budimir con Oroz y Moncayola por detrás, pero no funcionó.

Un repaso sin acelerar del todo 

No fue una de las primeras mitades más vistosas de la temporada pero sí una de las más arrolladoras. La Real dominó el encuentro como quiso y le dio un soberano repaso a Osasuna con la sensación de no subir de la cuarta marcha. No le hizo falta porque los rojillos apenas oponían resistencia pero también porque las asociaciones que se generaban entre los txuri urdin eran dañinas como pocas, letales. Pudo ser una goleada, pero fue un 2-0. 

Futbol primera division estadio de Anoeta Real Sociedad Osasuna once inicialLuis M. Unciti / Propias

Les costó a ambos entrar al encuentro con ritmo. La Real necesitó un pequeño susto de Osasuna en forma de cabezazo al palo de Víctor Muñoz en un centro desde la izquierda para espabilar en el minuto 12. En los siguientes 20 se exhibió el equipo de Matarazzo a merced del de Lisci, para luego volver a bajar el ritmo y gestionar con calma y comodidad. 

Al cuarto de hora Turrientes disparó a puerta con la zurda desde la frontal, pero para entonces ya había llegado con peligro la Real sin terminar de rematar. Acto seguido Oyarzabal no fue capaz de rematar bien un pase raso a placer de Brais tras una gran jugada en pocos metros con pase filtrado de Guedes. En el 22’ le llegó un déjà vu al capitán, pero desde el otro lado. Una enorme jugada a uno-dos toques, de lado a lado, habilitó a Barrenetxea en la derecha, que puso un centro raso perfecto que Oyarzabal remató fuera en el segundo palo al echarse al suelo con poco éxito. Pero a la tercera fue la vencida, en la siguiente, para que el ‘10’ anotase su decimocuarto gol de la temporada. Una gran acción de Guedes acabó en centro con la zurda. Catena falló al despejar, despistando a un Sergio Herrera que también falló al parar o blocar y el balón impactó en la mano de un Boyomo que llegaba para cerrar el centro. Penalti claro que Oyarzabal convirtió en gol para adelantar a la Real. 

Subió de tercera a cuarta marcha el equipo local para pasar por encima de Osasuna durante unos minutos de fútbol excelso sin necesidad de ser eléctricos. En el 28’, Brais se deshizo de Moncayola con caño magistral, el balón llegó a través de Turrientes a Guedes en el vértice del área, su sitio. Hacia dentro, amagó y se quitó a un zaguero con la ayuda de la doblada de Soler que le generó el espacio suficiente para fusilar a su gusto al palo corto y batir a Sergio Herrera

La Real bajó un poco el ritmo y el partido se detuvo bastante. Hasta que ya en el tramo final del primer tiempo se reanimó con un par de llegadas. Sergio Gómez probó desde lejos sin éxito, Barrenetxea, tras un pase brillante por alto de Soler y un control y tiro rápido y muy preciso, hizo trabajar a Herrera. También hubo tiempo, en la última, además de un susto físico de Zubeldia, para el lucimiento de Remiro. Hizo un paradón abajo a un gran zurdazo de Oroz que era gol. Se llevó su cántico de la grada. 

Futbol primera division estadio de Anoeta Real Sociedad OsasunaLuis M. Unciti / Propias

Otro golazo y las ovaciones

Lisci dio entrada en la reanudación a Muñoz y Moi para intentar cambiar cosas. Pero no sucedió. Porque en el 52’ iba a llegar el tercero en una obra maestra realista que empezó a pintar Turrientes con una conducción escandalosa propia de una salida de Fórmula 1 esquivando rivales, para asistir en el momento perfecto, tras una arrastre clave de Oyarzabal, a un Guedes que coloreó y firmó con un zurdazo magistral que se coló por la escuadra y que supuso su octavo gol liguero de una temporada para enmarcar. Suma y sigue. Casi que se acabó el partido con más de media hora por delante. Matarazzo retiró pasada la hora a Turrientes y Guedes, que fueron ovacionados por Anoeta, y a un buen Brais, para dar entrada a Yangel, Sucic y Marín. Hasta Wesley tuvo minutos tras un mes desaparecido. Pero llegó la doble mala noticia: Yangel notó algo y se tuvo que marchar lesionado. Otro contratiempo. Entró Óskarsson. Y Víctor Muñoz, con algo de pasividad de más en los realistas, recortó distancias y evitó la portería a cero con un misil. A por el Villarreal.

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