El Girona se quedó sin premio frente a un Betis que reaccionó al gol tempranero de los catalanes. Una cara distinta de los de Pellegrini y un pase magistral de Isco en su vuelta a poco para el final otorgaron los tres puntos a los visitantes.
El juego de luces y un gran ambiente acompañó en unos prolegómenos en los que no solo destacó la buena entrada en Montilivi –a pesar del día y el horario–, sino también por una gran presencia de aficionados béticos que, como siempre, apoyaron a los suyos.
Pocos movimientos efectuó Míchel desde el once. En cuanto a Pellegrini, apostó por la gran novedad: Lo Celso. El argentino ocupó la mediapunta tras reaparecer en la convocatoria, mientras que Isco tuvo que esperar su turno desde el banquillo.
Iniciaron mejor los andaluces, que quisieron olvidarse cuanto antes del tortazo en la Europa League frente al Braga. Sin embargo, la segunda acción con peligro de los gerundenses terminó abriendo la lata gracias a una jugada de Echeverri. El argentino dribló en una baldosa ante varios defensas verdiblancos y, cuando todo pareció que acabaría en un lío del que actuó como ‘nueve’, el balón llegó a los pies de Tsygankov, que aprovechó para anotar su sexto tanto de la temporada con un disparo raso (6’).
Fue un gran comienzo para sellar la permanencia y una gran oportunidad para sentirse cómodo sobre el césped. Los gironins empezaron a combinar y no renunció al juego abierto. Sin embargo, cosas del juego, cuando peor lo estaba pasando el Betis, encontró espacio para generar una gran contra que culminó con la diana de Marc Roca. El catalán amagó a Echeverri y definió desde la frontal con el interior para poner las tablas en el luminoso (23’).
No se vio conforme a ningún técnico –por lo menos hasta los primeros 45 minutos–. Mucha gesticulación y varias consignas pendientes para el descanso. Pellegrini optó por dos cambios: Riquelme, que fue aplaudido, y Bakambu.
Acertó, y de qué manera, en las sustituciones. El propio Bakambu generó desde que entró y en una contra de libro asistió a Abde en una jugada de dos atacante frente a Vitor Reis, que se quedó solo ante el peligro. El marroquí, que produce dolores de cabeza cada vez que viene a Montilivi, anotó la momentánea remontada (63’).
El feudo catalan enmudeció, pero Míchel también quiso acertar desde el banquillo. Joel Roca tardó poco en hacer lo propio y, cinco minutos después, engañó por completo a Ruibal dentro del área. Penalti y respuesta –esta vez– del Girona gracias al disparó de Ounahi desde los once metros (68’).
Aunque la noticia, más allá del resultado, estuvo en la vuelta de Isco. Cinco meses, desde aquel 27 de noviembre, ha tenido que esperar el malagueño para volver a mostrar su magia. Sin duda, una gran noticia para el beticismo y para la competición.
La primera perla del ‘22’ llegó a las primeras de cambio con un pase exquisito con el exterior que rompió por completo a la defensa del Girona. El balón le cayó a Abde, que asistió atrás hacia Riquelme. Nuevo golpe bético, que fue apoyado por la ley del ex (80’). Pocos despistes valieron, porque cinco minutos después anotó Vitor Reis, pero y el VAR tuvo que trazar líneas para dejar más dudas sobre la posición del uruguayo. Nadie pudo creer cómo la acción terminó anulada.
Tras los seis de añadido, el Girona nadó pero se quedó en la orilla frente a un conjunto que se le da muy bien Montilivi: 5 victorias en las 6 últimas visitas. Los béticos rompieron una racha para olvidar, mientras que los catalanes tendrán que esperar para acercarse a la permanencia.