Victoria que sabe a esperanza para el Levante. El equipo granota se impuso a un Alavés que jugó con un hombre menos desde el 60' por la segunda amarilla muy rigurosa mostrada a Parada gracias a un doblete del canterano Carlos Espí, el héroe de la noche a sus 20 años, anotados en los minutos 87 y 96 para sumar tres puntos vitales para seguir creyendo.
El Levante fue de menos a más y se acabó llevando el partido gracias a su insistencia de cara a puerta, aunque le faltó acierto y determinación en los metros finales en sus intentos y además se topó con un guardameta rival, Antonio Sivera, muy inspirado con grandes actuaciones. No fue hasta el tramo final cuando Espí, que había salido en el 57', resolvió con dos goles que saben a gloria y dejan al equipo con grandes esperanzas de salvarse. El joven cierra así su semana perfecta tras ampliar hace unos días su contrato con la entidad ‘granota’ hasta 2028.
A pesar de que el Levante tuvo el gol en el minuto 10 con un remate de Carlos Álvarez dentro del área que salió por alto, el Alavés fue claro dominador del encuentro durante la primera parte. Sólo les faltó acertar en la definición. Ryan, con buenas intervenciones, y Dela, que sacó un remate de Aleñá bajo los palos al filo del descanso, evitaron que los de Coudet se adelantaran en el marcador.
El Levante, apagado desde la primera ocasión de Álvarez, volvió a llevar peligro a la portería de Antonio Sivera antes del descanso con un disparo de Iván Romero desde la frontal que desvió sin problemas el portero alicantino.
Todo cambió tras el descanso, donde los locales salieron más enchufados. En el 50', Carlos Álvarez estrellaba un balón en el palo y poco después era Paco Cortés el que disponía de una doble ocasión muy peligrosa. La segunda amarilla de Parada permitió al Levante asediar a su rival y en la recta final del partido, romper el muro del Alavés con este doblete de Espí, que suma tres goles en la temporada.
El canterano aprovechó el balón suelto dentro del área que él mismo provocó después de su intento de remate y su disparo lo desvió Nahuel Tenaglia para envenenar su remate y dejar totalmente vendido a Sivera, que no pudo hacer nada por evitar el tanto. Ya en el tiempo añadido y con el Alavés volcado en busca del empate, el Levante aprovechó el último contragolpe para redondear su semana perfecta.