Publicado: 26 días atrás

Mendizorroza mide la ambición del Girona

El Girona afronta en Mendizorroza un partido con más carga clasificatoria de lo que aparenta. Decimotercero con 29 puntos, el equipo de Míchel sabe que una victoria en Vitoria puede tener un efecto multiplicador: si acompañan los resultados, podría empatar con el undécimo clasificado, ampliar hasta ocho puntos la distancia con el descenso y consolidarse como aspirante real a mirar hacia posiciones europeas. Todo ello con trece jornadas aún por disputarse.

El contexto invita a creer. El triunfo frente al Barça no solo reforzó la moral, sino que confirmó una tendencia ascendente. El cuadro catalán es el tercer mejor equipo de 2026 y el que menos disparos a puerta recibe en este tramo del campeonato, síntoma de una mejora defensiva evidente. La solidez atrás ha permitido que el talento ofensivo marque diferencias en momentos clave.

Como gran novedad, Ounahi regresa a la convocatoria tras superar su lesión, una incorporación que añade calidad y alternativas en la medular. No estará Joel Roca, sancionado tras su expulsión ante el conjunto azulgrana. Más allá de esa baja, no se esperan grandes cambios en el once habitual.

Los precedentes recientes invitan al optimismo. La ida se saldó con victoria por 1-0 en Montilivi y tres de las cuatro últimas citas frente al cuadro babazorro terminaron con triunfo gerundense. De hecho, los últimos cuatro enfrentamientos entre ambos conjuntos han concluido con el mismo marcador ajustado (1-0 o 0-1). Se prevé, de nuevo, un duelo de detalles.

El Alavés, decimoquinto con 26 puntos, afronta el choque con urgencias. Si gana, empatará a puntos con el Girona y dará un salto anímico importante. Viene de empatar ante el Sevilla en un partido marcado por la polémica y acumula dos jornadas sin vencer tras haber enlazado previamente dos triunfos consecutivos. En casa es intenso, vertical y competitivo, con dos referencias ofensivas que están siendo su gran arma.

Mendizorroza no será sencillo. Los 'gironins' necesitarán mantener la concentración, imponerse en los segundos balones y gestionar los momentos del partido con madurez. La sensación es que el equipo ha dado un paso adelante colectivo, con mayor convicción y seguridad en su idea.

Más allá de los tres puntos, el encuentro representa una oportunidad estratégica. Ganar supondría abrir brecha con un rival directo, consolidar la mejora reciente y acercarse al objetivo de los 42 puntos que marcan la permanencia. En un campeonato tan apretado, el margen se construye partido a partido.

El Girona llega con confianza, argumentos y una identidad reconocible. Ahora le toca demostrar en un escenario exigente que su crecimiento no es coyuntural, sino estructural. Mendizorroza medirá su ambición real.

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